El Telescopio Espacial Hubble observa una posible colisión de asteroides

16 02 2010

Los astrónomos han usado el telescopio espacial para mirar de cerca los desechos polvorientos de lo que podría ser la primera colisión frontal de dos asteroides jamás observada.

Febrero 2, 2010: El Telescopio Espacial Hubble, de la NASA, ha observado un misterioso patrón de desechos de polvo con forma de ‘X’ y serpentinas de polvo rezagado, lo que sugiere una colisión frontal entre dos asteroides. Durante mucho tiempo, los astrónomos han creído que el cinturón de asteroides se pulveriza a medida que se producen las colisiones, pero un choque violento como éste nunca antes había sido observado.

El objeto, llamado P/2010 A2, fue descubierto por el Programa Lincoln de Investigación y Seguimiento de Asteroides Cercanos a la Tierra (Lincoln Near-Earth Asteroid Research o LINEAR, en idioma inglés), el pasado 6 de enero. Al principio, los astrónomos pensaron que podría haber sido uno de los llamados “cometas del cinturón principal” (un raro tipo de cometa que tiene su órbita dentro del cinturón de asteroides). Sin embargo, las imágenes de seguimiento que se tomaron con el Telescopio Espacial Hubble, el 25 y 29 de enero, revelaron un complejo patrón de estructuras filamentosas en forma de ‘X’ cerca del núcleo:

“Esto es muy diferente del polvo fino que recubre a los cometas normales”, dice David Jewitt, de la Universidad de California, en Los Ángeles, quien es el investigador principal del fenómeno. “Los filamentos están hechos de polvo y grava, y se presume que fueron expulsados del núcleo recientemente. Parte de este material ha sido barrido por la presión de la radiación de la luz solar, creando de este modo trazas rectas de polvo. Incrustadas en los filamentos, hay condensaciones de polvo que se mueven de manera conjunta y que se formaron probablemente a partir de pequeños cuerpos rocosos originarios que no habían sido observados con anterioridad”.

El telescopio Hubble muestra que el núcleo principal de P/2010 A2 yace fuera de su propio halo de polvo. Esto nunca había sido visto antes en un objeto similar a un cometa. Se estima que el núcleo mide 140 m (460 pies) de diámetro.

Los cometas normales caen a las regiones interiores del sistema solar provenientes de reservorios de hielo en el lejano cinturón de Kuiper y la nube de Oort. Conforme los cometas se aproximan al Sol y se calientan, el hielo que se encuentra cerca de la superficie se evapora y expulsa material del núcleo sólido del cometa, en forma de chorros. Pero el P/2010 A2 podría tener un origen distinto. Su órbita está en la región interna, más caliente, del cinturón de asteroides, donde sus vecinos más cercanos son cuerpos rocosos secos que carecen de materiales volátiles.

Esto deja abierta la posibilidad de que la compleja traza de desechos sea el resultado de un impacto entre dos cuerpos, en vez de hielo que simplemente se derrite y sale despedido de un cuerpo originario.

“Si esta interpretación es correcta, dos asteroides pequeños y desconocidos con anterioridad colisionaron recientemente, creando de este modo una lluvia de desechos que está siendo barrida hacia atrás (formando una cola a partir del sitio de la colisión) por la presión de la luz solar”, dice Jewitt.

Las colisiones entre asteroides son energéticas, con una velocidad promedio de impacto de más de 17.700 km/h (11.000 mph); esto es cinco veces más rápido que la bala de un rifle. El núcleo principal de P/2010 A2 sería el remanente de esta llamada colisión de hipervelocidad.

Derecha: Imagen en tamaño completo de P/2010 A2. Crédito: NASA, ESA, y D. Jewitt (Universidad de California, Los Ángeles). Fotografía No. STScI-2010-07 [Imagen ampliada]

“La apariencia filamentosa de P/2010 A2 es distinta de cualquier cosa que haya sido observada antes por el telescopio Hubble en cometas normales, lo cual es coherente con el hecho de que hayan actuado diferentes procesos”, dice Jewitt. Un origen provocado por un impacto también sería coherente con la ausencia de gas en espectros obtenidos con telescopios ubicados en la Tierra.

El cinturón de asteroides contiene evidencias abundantes de colisiones antiguas que han despedazado cuerpos precursores hasta convertirlos en fragmentos. La órbita de P/2010 A2 está vinculada con el hecho de que sea miembro de la familia de asteroides llamada Flora, producida por despedazamiento provocado por una colisión hace más de 100 millones de años. Un fragmento de aquel rompimiento pudo haber caído sobre la Tierra hace 65 millones de años, desatando así una extinción en masa que acabó con los dinosaurios. Pero, hasta ahora, no se había captado “en el acto” una colisión de asteroide contra asteroide.

En el momento de las observaciones que se llevaron a cabo con el telescopio Hubble, el objeto se encontraba a aproximadamente 290 millones de kilómetros (180 millones de millas) de distancia del Sol y a 145 millones de kilómetros (90 millones de millas) de la Tierra. Las imágenes proporcionadas por el telescopio Hubble fueron tomadas con la nueva Cámara de Campo Amplio 3 (Wide Field Camera 3 o WFC3, en idioma inglés).

Artículo cedido por.    Noticias Ciencia de la NASA

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La misión Firefly estudiará los destellos de rayos gamma terrestres

16 02 2010

Hay un misterio en los cielos de la Tierra: algo está produciendo haces luminosos de radiación gamma en la parte superior de la atmósfera de nuestro propio planeta. Una nueva misión de NASA-NSF, llamada Firefly (Luciérnaga), lo va a investigar.

Enero 29, 2010: Las explosiones de rayos gamma de alta energía generalmente ocurren en la lejanía del espacio exterior, tal vez cerca de los agujeros negros o de otros fenómenos cósmicos de alta energía. Así que imagine la sorpresa de los científicos, a mediados de la década de 1990, cuando encontraron estos poderosos destellos de rayos gamma que provenían de nuestra propia Tierra, del cielo justo arriba de nosotros.

Se los llama Destellos de Rayos Gamma Terrestres o DRGT, por su sigla en idioma español (TGF, por su sigla en idioma inglés), y se conoce muy poco sobre ellos. Al parecer, tienen cierta conexión con los relámpagos, pero los Destellos de Rayos Gamma Terrestres en sí son algo totalmente diferente.

Derecha: Concepto artístico de los DRGT. Crédito: NASA/Robert Kilgore [Más información]

“De hecho”, dice Doug Rowland, del Centro Goddard para Vuelos Espaciales, de la NASA, “antes de los ’90 nadie sabía siquiera que existían. Y, sin embargo, son los aceleradores de partículas más potentes que hay en la Tierra”.

Las partículas individuales de los DRGT adquieren una enorme cantidad de energía, algunas veces el exceso llega a ser de hasta 20 mega electronvoltios (MeV). En contraste, las coloridas auroras boreales que iluminan los cielos de las altas latitudes son producidas por partículas con una energía menor que una milésima de dicha energía.

En este momento, hay más preguntas sobre los DRGT que respuestas. ¿Qué es lo que causa estos destellos de alta energía? ¿Acaso los DRGT ayudan a provocar los relámpagos, o son los relámpagos los que provocan los DRGT? ¿Podrían ser éstos responsables de algunas de las partículas de alta energía en los cinturones de radiación de Van Allen, las cuales pueden causar daños a los satélites?

Para investigar esto, Rowland y sus colegas en el GSFC, en la Universidad Siena, en la Asociación de Universidades de Investigación Espacial y en el Instituto Hawk de Ciencias del Espacio están planeando enviar, en 2010 o 2011, un pequeño satélite, del tamaño de un balón de fútbol, llamado Firefly (Luciérnaga, en idioma español). Debido a su pequeño tamaño, Firefly costará menos de 1 millón de dólares (cerca de 100 veces más barato de lo que cuestan normalmente las misiones de satélites). Parte del ahorro en su costo se debe a que Firefly será lanzado de acuerdo con lo dispuesto por el programa CubeSat, de la Fundación Nacional de Ciencia (National Science Foundation, en idioma inglés), en virtud del cual se envían pequeños satélites como “polizones” a bordo de cohetes que transportan satélites más grandes hacia el espacio, en lugar de llevar a cabo lanzamientos de cohetes especialmente realizados para ellos.

Abajo: Concepto artístico de Firefly en su búsqueda de DRGTs por encima de una tormenta. Firefly realizará mediciones simultáneas de electrones energéticos, de rayos gamma y de las huellas en óptico y de radio de las descargas eléctricas. [Más información]

Si llega a tener éxito, Firefly enviará de regreso las primeras mediciones simultáneas de DRGTs y relámpagos. La mayoría de lo que se sabe sobre los DRGT hasta la fecha ha sido a través de misiones dedicadas a observar rayos gamma que provienen del espacio profundo, tales como el Observatorio Compton de Rayos Gamma, de la NASA, el cual descubrió los DRGT en 1994. Mientras contemplaba el espacio exterior, Compton alcanzó a vislumbrar rayos gamma con el rabo del ojo, por así decirlo. Los poderosos destellos venían (¡sorpresa!) de la atmósfera de la Tierra.

Datos posteriores proporcionados por Compton y otros telescopios espaciales han ofrecido un esquema tentadoramente incompleto de cómo ocurren los DRGT:

En el cielo, por encima de alguna tormenta eléctrica, los poderosos campos eléctricos generados por dicha tormenta se extienden hacia arriba por varios kilómetros en la atmósfera superior. Estos campos eléctricos aceleran a los electrones libres, llevándolos a velocidades muy cercanas a la de la luz. Cuando estos electrones ultra rápidos colisionan con las moléculas del aire, se liberan rayos gamma de alta energía y también más electrones, formándose de este modo una cascada de colisiones y tal vez más DRGTs.

Derecha: Doug Rowland, el principal investigador de Firefly, posa junto a un modelo en tamaño real del pequeño satélite. Crédito: NASA/Pat Izzo.

A simple vista, un DRGT probablemente no parecería ser mucho. A diferencia de los relámpagos, la mayor parte de la energía de los DRGT se libera en forma de rayos gamma invisibles, no en forma de luz visible. Estos no producen explosiones coloridas o luces como otros fenómenos relacionados con los relámpagos. Sin embargo, estas erupciones invisibles podrían explicar por qué ocurren los brillantes rayos.

Un viejo misterio sobre los relámpagos es cómo se inicia un rayo de tormenta. Los científicos saben que la turbulencia dentro de las nubes separa las cargas eléctricas, generando de este modo enormes voltajes. Pero el voltaje necesario para ionizar al aire y generar una chispa es aproximadamente 10 veces mayor que el voltaje que generalmente se encuentra dentro de las nubes de las tormentas.

“Sabemos cómo se cargan las nubes”, afirma Rowland, “lo que no sabemos es cómo se descargan. Y ese es el misterio”.

Los DRGT podrían proporcionar dicha chispa. Al generar un repentino flujo de electrones, los DRGT podrían ayudar a que se generen los rayos, sugiere Rowland. “Tal vez este fenómeno es la razón por la que tenemos relámpagos”, comenta.

Si esto es así, debería haber más DRGTs por día de los que actualmente conocemos. Las observaciones llevadas a cabo por Compton y otros telescopios espaciales indican que podría haber menos de 100 DRGTs en el mundo cada día. Los rayos se producen millones de veces al día en el mundo. La diferencia es grande.

Pero, una vez más, Compton y los otros telescopios espaciales anteriores a Firefly en verdad no estaban buscando directamente los DRGT. Así que tal vez no es soprendente que no hayan encontrado muchos. Firefly buscará específicamente destellos de rayos gamma que provienen de nuestra atmósfera, no del espacio, llevando a cabo así la primera búsqueda enfocada a la actividad de los DRGT. Los sensores de Firefly serán capaces incluso de detectar los destellos que son generalmente oscurecidos por el aire intermedio, el cual absorbe de manera eficiente los rayos gamma (lo que protege a la gente sobre la superficie de la Tierra de la energía de estos destellos). La búsqueda que realizará Firefly proporcionará a los científicos una mejor estimación de la cantidad de DRGTs en todo el mundo y ayudará a determinar si su relación con los relámpagos es real.

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Cacería de planetas extraterrestres

9 02 2010

El telescopio espacial Webb permitirá estudiar de cerca las recién descubiertas “super Tierras”; planetas que son más grandes que la Tierra pero más pequeños que Neptuno

Enero 14, 2010: El Telescopio Espacial James Webb, principal observatorio de la próxima década, será lanzado en 2014 con el objetivo de practicar la “caza mayor”; es decir, buscar las primeras estrellas y galaxias que se formaron en el universo. No obstante, la “caza menor” podrían resultar ser igualmente interesante. Los astrónomos han comenzando a darse cuenta de que el telescopio infrarrojo más grande del mundo será también un astuto cazador de planetas que circundan estrellas lejanas.

“El telescopio Webb fue concebido inicialmente para buscar las primeras galaxias y abordar los grandes interrogantes de carácter cosmológico asociados con ellas, pero ahora sabemos que también podrá hacer importantes contribuciones a la cacería de planetas”, dice Mark Clampin, del Centro Goddard para Vuelos Espaciales, de la NASA. “Los exoplanetas son extremadamente emocionantes. El campo cambia, literalmente, día a día. No hace mucho, ofrecí una charla sobre el tema de los exoplanetas y, en el intervalo de tiempo entre escribir mis notas y dar la charla, ¡los astrónomos habían anunciado 30 planetas nuevos!”

Derecha: Concepto artístico de un exoplaneta. Crédito de la imagen: ESO. [Más información]

El telescopio Webb es el instrumento por excelencia para llevar a cabo estudios de seguimiento detallados y de alta precisión de estos nuevos planetas que otros telescopios han hecho salir de su escondite. Son planetas escurridizos; se esconden en el resplandor de sus propios “soles”.

“Es como tratar de encontrar el destello de una luciérnaga en el haz de luz de un faro”, dice Jonathan Gardner, quien es el investigador principal adjunto del Proyecto Webb, en el centro Goddard. “¡Pero hay maneras de hacerlo!”

Una de ellas es la llamada “ciencia de tránsito”, la cual consiste en estudiar la luz que llega desde una estrella cuando un planeta se encuentra pasando justo frente a ella.

“El telescopio Webb medirá la totalidad de la luz emitida por la estrella, para luego medir la cantidad de luz emitida cuando el planeta cruza frente a ella”, explica Gardner. “Este telescopio puede, incluso, detectar cambios en la luminosidad, los cuales se producen cuando el planeta pasa detrás de la estrella. Junto con mediciones Doppler adquiridas mediante estudios llevados a cabo en la Tierra, toda esta información nos ayuda a determinar la masa y el radio del planeta, para que luego los astrónomos puedan comenzar a pensar en la composición del mismo”.

Abajo: El tamaño es una de las ventajas clave durante la cacería de planetas, y Webb es un telescopio verdaderamente enorme. A la izquierda, vemos el espejo del telescopio Webb comparado con el del Hubble y, a la derecha, se muestra un modelo en tamaño real del telescopio Webb colocado sobre terreno del Centro Goddard para Vuelos Espaciales, ubicado en Maryland. [Imagen ampliada]

“Durante el tránsito, también podemos hacer espectroscopía”, continúa Gardner. “Tomamos una medida del espectro de luz de la estrella antes de que ocurra el tránsito, y lo hacemos de nuevo mientras la luz estelar se filtra a través de la atmósfera del planeta durante el tránsito”.

La luz de la estrella va cambiando a medida que pasa a través de la atmósfera del planeta.

“Comparando los dos espectros de la estrella (durante y después del tránsito), podemos extraer el espectro del planeta, y de este modo podemos aprender sobre su atmósfera”, dice Clampin. “Para poder utilizar los elementos del espectro con el fin de identificar características específicas, debemos recoger muchísima luz infrarroja (mil millones o más fotones). El telescopio Webb es perfecto para este tipo de estudio”.

El área enorme que tiene el telescopio para recolectar la luz, de aproximadamente 25 m2, logra acumular la cantidad necesaria de fotones. Y como el telescopio Webb será mantenido a temperaturas extremadamente frías, gracias a sus enormes parasoles y a su ubicación en el punto de Lagrange L2, no habrá peligro de que fuentes externas de calor contaminen las señales que reciba del cosmos.

Derecha: El método de tránsito utilizado por el telescopio Webb no sólo permitirá el hallazgo de planetas, sino también la construcción de mapas de manchas estelares. [Imagen ampliada]

“Estamos encantados con la ciencia que nos permite hacer el telescopio Hubble, pero necesitamos un trasfondo térmico bajo para poder observar los objetos infrarrojos tenues que queremos ver”, dice Clampin. “Y, como el Hubble no es un telescopio muy frío, pasado cierto punto comienza a mirar su propia huella térmica”.

“El Webb nos mostrará el aspecto que tiene el ‘zoológico de exoplanetas’. Este telescopio será útil para observar y tomar el espectro de los planetas gigantes gaseosos, y además nos permitirá recoger datos espectrales de planetas más pequeños, del tamaño de Neptuno aproximadamente. Nuestro telescopio también nos dará la posibilidad de estudiar de cerca las recién descubiertas ‘súper Tierras’ (planetas que son más grandes que la Tierra pero más pequeños que Neptuno)”.

Webb podrá hallar, incluso, planetas por su propia cuenta. “Utilizando una técnica llamada coronografía, el telescopio Webb buscará gigantes planetas gaseosos”, dice Gardner. “La luz de una estrella es tan brillante que sobrepasa el brillo de cualquier planeta cercano por entre un millón y mil millones de veces a uno; no obstante, en el interior de tres de las cuatro cámaras del telescopio Webb hay un punto oscuro a través del cual la luz no puede pasar. Colocaremos la estrella detrás del punto oscuro de modo tal que podamos ver el planeta ubicado al lado de la estrella. Es como cuando un automóvil se desplaza en nuestra dirección, en plena noche, con sus luces altas encendidas, y utilizamos la mano para bloquear el rayo de luz y así poder ver la carretera”.

“Nuestra meta final es buscar evidencia química de vida en algunos de estos planetas nuevos. Aunque todavía no estamos muy seguros de cuán bien podremos hacerlo”.

“¿Podrá el telescopio Webb encontrar señales de vida en un planeta parecido a la Tierra?”, pregunta Clampin. “La respuesta es, probablemente no. Un verdadero gemelo de la Tierra sería demasiado pequeño como para emitir suficiente luz infrarroja desde su atmófera de modo tal que el Webb pueda recogerla”.

“Sin embargo, cada vez que los científicos realizan comentarios de este tipo, alguien termina probando que están equivocados. La ciencia de tránsito está cambiando tan rápidamente que es difícil señalar con exactitud qué maravillas se descubrirán mediante la cacería del telescopio Webb”.

Artículo cedido por.    Noticias Ciencia de la NASA

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Spirit es ahora una plataforma científica estacionaria

9 02 2010

La NASA declaró hoy que Spirit no puede ser liberado de su trampa de arena en Marte. Ahora, el vehículo explorador iniciará su segunda carrera como plataforma científica estacionaria.

Enero 26, 2010: Después de seis años de exploraciones sin precedentes en el Planeta Rojo, el vehículo de exploración marciana Spirit (Espíritu, en idioma español) ha dejado de ser un robot totalmente movible. La NASA ha asignado a Spirit la categoría de plataforma científica estacionaria (sin movimiento), después de los esfuerzos infructuosos que se realizaron en estos últimos meses para liberarlo de una trampa de arena.

La tarea principal del venerable robot en las siguientes semanas será la de auto-posicionarse de manera tal que pueda combatir el severo invierno marciano. Si Spirit sobrevive, continuará realizando actividades científicas de relevancia desde su posición final. La misión del vehículo explorador podría extenderse entonces de varios meses hasta años.

“Spirit no está muerto; solamente acaba de iniciar una etapa distinta de su larga vida”, comenta Doug McCuistion, director del Programa de Exploración de Marte, en las oficinas centrales de la NASA, ubicadas en Washington.

Arriba: El último rastro de Spirit. La vista proporcionada por la cámara de navegación de Spirit muestra las huellas dejadas por el vehículo explorador mientras éste se desplazaba hacia atrás, arrastrado su inoperante rueda frontal derecha hacia el lugar en donde el vehículo explorador quedó atrapado en arena suelta, en abril de 2009. [Más información]

“El año último, dijimos al mundo que los intentos por liberar al apreciado robot podrían no ser exitosos”, agrega McCuistion. “Pareciera que la ubicación actual de Spirit en Marte será su lugar final de descanso”.

Hace diez meses, mientras Spirit se encontraba desplazándose hacia el sur, al lado del borde oeste de una meseta baja conocida como “Home Plate”, sus ruedas pasaron a través de una superficie de textura crujiente y se embrollaron en un depósito de arena suelta que se encontraba escondido debajo.

Después de que Spirit quedó atascado, el equipo del vehículo explorador ideó planes para intentar que el explorador de seis ruedas quedase libre usando sus restantes cinco ruedas; la sexta rueda dejó de funcionar en 2006, limitando de este modo las capacidades de movilidad de Spirit. El plan incluía experimentos realizados utilizando un vehículo explorador de prueba sumergido en una “caja de arena”, en el Laboratorio de Propulsión a Chorro, en Pasadena, California, además de análisis, creación de modelos y revisiones científicas. En noviembre, otra de sus ruedas dejó de funcionar, haciendo que una situación ya difícil se tornara aún peor.

Los movimientos recientes del vehículo explorador han dado los mejores resultados desde que Spirit quedó atascado. Sin embargo, el invierno que se aproxima obliga a un cambio de estrategia. Es mediados del otoño en el hogar marciano del vehículo alimentado por energía solar. El invierno comienza en mayo. La energía solar está disminuyendo y se estima que será insuficiente para impulsar algún movimiento hacia mediados de febrero. El equipo del vehículo explorador planea utilizar la movilidad potencial restante del vehículo con el fin de mejorar el ángulo de inclinación del explorador. Actualmente, Spirit se encuentra inclinado levemente hacia el sur. El Sol del invierno permanece en el cielo del norte, de modo que la disminución de la inclinación hacia el sur incrementaría significativamente la cantidad de luz solar sobre los paneles solares del vehículo explorador.

“Necesitamos levantar la parte trasera del vehículo, o su parte izquierda, o ambos”, comenta Ashley Stroupe, una de las personas encargadas de la conducción del vehículo de exploración, en el Laboratorio de Propulsión a Chorro. “Levantar un poco las ruedas traseras, respecto de su posición actual, moviendo al vehículo hacia atrás y hacia arriba, ayudará. Si es necesario, podríamos intentar que la rueda frontal derecha del vehículo baje, haciéndola ingresar en un bache o introduciéndola en un agujero”.

Derecha: Ashley Stroupe, una de las personas encargadas de la conducción del vehículo de exploración, en el Laboratorio de Propulsión a Chorro, que ha estado involucrada en los esfuerzos por liberar a Spirit. [Más información]

En su ángulo actual, Spirit probablemente no tendrá suficiente energía para mantener las comunicaciones con la Tierra durante el invierno marciano. Incluso mejorar unos pocos grados la inclinación del vehículo podría proporcionar la suficiente diferencia como para mantener la comunicación cada cierta cantidad de días.

“El hecho de sobrevivir al invierno se reducirá a las temperaturas y a cuán fríos se tornarán los componentes electrónicos del vehículo”, comenta John Callas, director del proyecto de Spirit y de su explorador gemelo, Opportunity (Oportunidad, en idioma español), en el Laboratorio de Propulsión a Chorro. “Cada trozo de energía que produzcan los paneles solares de Spirit se utilizará con el fin de mantener cálidos los componentes electrónicos clave del vehículo, ya sea haciendo que los componentes continúen encendidos o por medio de la activación de calentadores esenciales”.

Incluso en estado de inmovilidad, Spirit continúa su investigación científica. (Ver, por ejemplo, “Un vehículo explorador atrapado en la arena hace un gran descubrimiento.”)

“Hay una clase de ciencia que sólo podemos hacer con un vehículo estacionario y que hemos omitido durante los años de conducción de Spirit”, comentó Steve Squyres, quien es el investigador principal de Spirit y Opportunity e investigador en la Universidad de Cornell. “La reducción de la movilidad no significa que la misión termine de manera abrupta. Al contrario, nos permite una transición hacia la ciencia estacionaria (sin movimiento)”.

Un experimento que carece de movimiento y que Spirit ya ha iniciado es el estudio de los pequeños bamboleos en la rotación de Marte y está destinado a mejorar la visión que se tiene acerca del núcleo del planeta. Esto requiere meses de registro usando ondas de radio para rastrear el movimiento de un punto sobre la superficie de Marte con el propósito de calcular el movimiento a largo plazo con una precisión de apenas algunas cuantas pulgadas.

Derecha: Funcionando como una plataforma estacionaria, Spirit ayudará a sondear el núcleo de Marte. [Imagen ampliada]

“Si la etapa final de las contribuciones de Spirit es determinar si el núcleo de Marte es líquido o sólido, eso sería estupendo; es tan distinto de los otros conocimientos que hemos adquirido a partir de Spirit”, comenta Squyres.

Las herramientas que porta el brazo robot de Spirit pueden estudiar las variaciones en la composición del suelo de las inmediaciones, el cual ha sido afectado por agua. La ciencia estacionaria también incluye la observación de cómo el viento mueve las partículas del suelo, así como la monitorización de la atmósfera marciana.

Spirit puede haberse detenido, pero no ha dejado de descubrir los secretos de Marte. Manténgase sintonizado con Ciencia@NASA para recibir actualizaciones sobre el tema.

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Encuentro cercano con Marte

4 02 2010

Durante una semana, Marte y la Tierra estarán separados por una distancia de apenas 99 millones de kilómetros. El encuentro promete deleitar a los observadores.

Enero 26, 2010: Sale por el Este al anochecer, de color anaranjado como una calabaza y más brillante que una estrella de primera magnitud. Si usted se queda mirándolo, sin parpadear, el objeto le devuelve la mirada, sin parpadear tampoco.

Es Marte.

Esta semana, la Tierra y Marte tendrán un encuentro cercano. El 27 de enero, el Planeta Rojo se hallará a una distancia de tan sólo 99 millones de kilómetros y se verá más grande con el ocular de un telescopio que en ninguna otra ocasión entre 2008 y 2014. El diámetro de 14 segundos de arco del disco del planeta permanecerá sin cambios durante aproximadamente una semana, dejando de ese modo el escenario preparado para hacer buenas observaciones.

“Ahora, Marte es un blanco excelente para cualquier telescopio de aficionado”, informa el astrónomo amateur Joel Warren, quien envía estas imágenes desde su observatorio en Amarillo, Texas:

“El casquete polar del hemisferio norte del planeta se veía muy brillante en mi telescopio reflector de 11 pulgadas”, relata.

Y, debido a que el verano llega ahora al hemisferio norte de Marte, el brillante casquete polar y sus nubes de color azul-hielo comienzan a cambiar, sublimándose y deslizándose cada noche. Es un espectáculo vívido para cualquiera que posea un telescopio de tamaño mediano y una cámara digital.

Pero no se requiere necesariamente un telescopio para disfrutar del espectáculo. Marte es un objeto de gran belleza incluso a simple vista. Con una magnitud visual de -1,3, es casi tan brillante como Sirio (de magnitud -1,44), la estrella más brillante en el firmamento.

Comparemos a los dos: Sirio y Marte. Se hallarán en la misma región del cielo durante toda una semana. Mientras que Sirio es azul como la punta de una antorcha de acetileno, Marte se ve más como la cabeza al rojo vivo de un fósforo. El contraste es hermoso.

Otra comparación divertida: Sirio parpadea, pero Marte no. Las estrellas, siendo puntitos luminosos muy distantes, son más propensas a que su apariencia sea perturbada por pequeñas irregularidades en la atmósfera de la Tierra que los planetas, los cuales están ubicados más cerca y tienen forma de disco. Comparado con la luz danzante de una estrella, Marte tiene un brillo suave, que no parpadea.

Para quienes observen sin telescopio, el mejor despliegue tendrá lugar el día viernes 29 de enero, cuando la Luna llena y Marte coincidan en la misma región del cielo en una conjunción brillante como la luz de una lámpara. Esa misma noche, Marte estará en oposición, es decir, se hallará en posición directamente opuesta al Sol. De este modo, saldrá junto a la Luna sobre el horizonte al anochecer y recorrerá la distancia hasta el cénit hacia la medianoche, nunca desviándose por más de aproximadamente 6o de la primera Luna llena de 2010. (Nota: contrariamente a lo que mencionan los correos electrónicos sobre el “Engaño de Marte“, el Planeta Rojo no tendrá un tamaño angular como el de la Luna. Para quienes observen sin telescopio, Marte se verá como una brillante estrella anaranjada).

Derecha: Marte y la Luna llena convergen en la constelación de Cáncer el 29 de enero. Mapas celestes de tamaño completo: Enero 27, 28, y 29.

La Tierra y Marte tienen encuentros cercanos aproximadamente cada 26 meses. Sin embargo, algunos encuentros son más cercanos que otros. En 2003, por ejemplo, la distancia entre Marte y la Tierra fue de apenas 56 millones de kilómetros, la distancia mínima en un período de 60.000 años. El mundo entero se detuvo para mirar el evento mientras los medios de comunicación lo anunciaban. La distancia este año es casi el doble de grande, y los astrónomos profesionales no lo consideran un evento particularmente notable.

Pero que eso no lo detenga. Marte está cerca. ¡Mírelo!

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