A mitad de camino en su ruta hacia Plutón, New Horizons despierta en un ‘territorio exótico’

6 07 2010

A mitad de camino en su ruta hacia Plutón, la sonda espacial New Horizons ha despertado en “territorio exótico”. Los controladores de misión están aprovechando esta oportunidad para revisar cuidadosamente los sistemas de la nave, a modo de preparación para el sobrevuelo de Plutón en 2015.

Junio 18, 2010: Surcando el espacio a poco más de un millón y medio de kilómetros (un millón de millas) al día, la sonda New Horizons (Nuevos Horizontes, en idioma español), de la NASA, está a mitad de camino en su ruta hacia Plutón y acaba de despertar por vez primera en meses para mirar a su alrededor.

Derecha: Concepto artístico de la sonda New Horizons.

“Nuestra nave espacial se encuentra muy lejos, en un territorio exótico, en medio de la nada”, dice Hal Weaver, el científico que lidera el proyecto New Horizons, en la Universidad Johns Hopkins. “Y tenemos mucho para hacer”.

Es la oportunidad ideal para poner a prueba los instrumentos de New Horizons antes de que llegue a Plutón, en 2015. “No queremos perder ni un conmovedor instante del encuentro con Plutón”, dice. “Por eso, estamos verificando todo para asegurarnos de que la sonda está funcionando correctamente y se encuentra lista para continuar”.

Las nueve semanas de pruebas comenzaron el 25 de mayo. Los controladores de la misión planearon una inspección minuciosa y una recalibración de los siete instrumentos científicos que se encuentran a bordo.

El primero es LORRI, la Cámara de Reconocimiento de Largo Alcance (Long–Range Reconnaissance Imager, en idioma inglés), uno de los telescopios interplanetarios más potentes que se han enviado al espacio.

El 14 de julio de 2015, que es la fecha del acercamiento máximo, podremos distinguir objetos en la superficie de Plutón del tamaño de un campo de fútbol”, dice Weaver. “Esa es una resolución alrededor de 300 veces mejor que cualquier cosa que exista en la actualidad”.

LORRI estará trabajando con “Ralph”, un espectrómetro diseñado para escudriñar la superficie de Plutón en longitudes de onda visibles e infrarrojas. Ralph revelará la temperatura, el color y la composición química de Plutón.

“En las pruebas que estamos realizando, apuntamos tanto a LORRI como a Ralph hacia algo en el cielo para asegurarnos de que pueden trabajar en conjunto con la máxima sensibilidad. Debido a que New Horizons ahora está tan alejada de cualquier cuerpo grande, para probar las cámaras las dirigiremos hacia campos de estrellas”.

Arriba: Concepto del artista espacial Ron Miller de los hipotéticos géiseres y parhelios de Plutón.

Poco después de que New Horizons pase Plutón en 2015, la nave espacial mirará hacia atrás y el planeta le parecerá como la Luna en cuarto creciente. Weaver especula con que durante esta fase LORRI podría observar neblina en la atmósfera superior de Plutón o quizás evidencia de criovulcanismo (o sea, volcanes que arrojan material helado en vez de magma caliente) en la superficie de Plutón.

“Durante un sobrevuelo de Neptuno, en 1989, la nave Voyager 2 observó franjas oscuras en Tritón, una luna de Neptuno, que parecen haber sido producidas por géiseres que escupen partículas congeladas de nitrógeno sucio. Podríamos detectar algo similar en Plutón”.

Derecha: Haga clic aquí para obtener más información sobre los siete instrumentos científicos principales de New Horizons.

Cuando New Horizons atraviese la sombra de Plutón, en 2015, un espectrómetro de imagen UV, llamado “Alice”, mirará al Sol a través de la atmósfera de Plutón. Esto debería revelar cómo las moléculas en la atmósfera de Plutón absorben la luz solar y, por lo tanto, de qué está compuesta la atmósfera”.

“Sabemos que el gran brillo del Sol puede dificultar estas actividades para nuestros instrumentos. Así que usaremos los mismos ángulos en las pruebas que estamos llevando a cabo con el fin de determinar qué podremos ver realmente y qué tipo de información se puede reunir”.

Las cámaras y los espectrómetros no serán los únicos instrumentos que tienen mucho para hacer. REX, el Experimento de Radio Ciencia (Radio Science EXperiment, en idioma inglés), de New Horizons, detectará y observará señales de radio que provienen de la Red del Espacio Profundo (Deep Space Network, en idioma inglés), de la NASA, en la Tierra.

“La manera en que esas señales se deformen al pasar por la atmósfera de Plutón nos dirá mucho sobre la presión y el espesor de la atmósfera”.

El equipo confía en que los resultados de las pruebas serán favorables. Si todo sale bien, hay mucho que esperar en el futuro.

“Tenemos muchas esperanzas en esta misión”, concluye Weaver. “Plutón nos espera. Lo más emocionante es que no sabemos con certeza qué encontraremos cuando lleguemos allí”.

Manténgase alerta para enterarse qué sucederá en el año 2015.

Artículo cedido por.    Noticias Ciencia de la NASA

El Directorio de Ciencias del Centro Marshall para Vuelos Espaciales de la NASA patrocina el Portal de Internet de Science@NASA que incluye a Ciencia@NASA. La misión de Ciencia@NASA es ayudar al público a entender cuán emocionantes son las investigaciones que se realizan en la NASA y colaborar con los científicos en su labor de difusión.

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Se develó el misterio de las extrañas espirales marcianas

6 07 2010

Durante 40 años, los investigadores han estado desconcertados por extraños patrones con forma de espiral y hendiduras conformados por cañones de hielo, en las cercanías del polo norte marciano. Nuevos datos obtenidos por el Orbitador de Reconocimiento Marciano, de la NASA, han resuelto el misterio.

Junio 16, 2010: Hace casi 40 años, la nave espacial Mariner 9, de la NASA, transmitió a la Tierra las primeras imágenes de video del casquete polar norte de Marte, revelando de este modo un extraño patrón de remolinos con forma de espiral que ha desconcertado a los científicos desde entonces. Usandos datos nuevos obtenidos por el Orbitador de Reconocimiento Marciano (Mars Reconnaissance Orbiter o MRO, en idioma inglés), los investigadores finalmente han revelado los secretos de los canales que serpentean a través del casquete polar como si fueran un laberinto de espirales.

Derecha: Una imagen de TV del casquete polar norte de Marte, tomada alrededor del año 1972. [Imagen ampliada]

Jack Holt, de la Universidad de Texas, y un estudiante graduado, Isaac Smith, quien fue alumno suyo, usaron datos del Radar Superficial de Poca Profundidad ubicado a bordo del MRO con el fin de dar solución al caso. Al examinar los detalles de este nuevo conjunto de datos, lograron vislumbrar la estructura interna del casquete polar, revelando de este modo pistas acerca de la formación de estos masivos canales de hielo.

Parece ser que el viento es el responsable de esto.

“Los cortes hechos por el radar revelan capas de hielo que han sido depositadas a lo largo de la historia del casquete polar”, dice Holt. “El tamaño y la forma de estas capas indican que el viento ha tenido un papel clave en la tarea de formar y moldear los canales con forma de espiral”.

Además de dar forma a las espirales, el viento también hace que se desplacen. Giran muy lentamente en torno al polo norte como un molinete y, curiosamente, lo hacen en dirección contraria el viento.

Smith explica el proceso: “El aire frío que proviene de la parte superior del casquete polar baja por la pendiente, tomando a su paso velocidad y acumulando vapor de agua y partículas de hielo. Cuando esta corriente de viento atraviesa los canales y se encuentra con la pendiente opuesta (el lado más frío, de espaldas al Sol), se desacelera y esto causa que se precipite el hielo que contiene. Todo este hielo se deposita sobre la pendiente fría, acumulándose, de manera tal que el canal se engrosa y migra, lentamente, en dirección opuesta al viento”.

Arriba: Alan Howard, de la Universidad de Virginia, fue el primero en proponer el modelo de migración de los canales tomando como base datos de la nave espacial Viking, de 1982. Su teoría, que la combinación de erosión causada por el viento y luz solar da forma y desplaza los canales, nunca fue muy reconocida, pero los nuevos datos la respaldan. [Imagen ampliada]

La fuerza de Coriolis producida por la rotación de Marte tuerce las corrientes de viento que recorren el casquete polar.

“Eso explica el diseño espiral de los canales”, dice Smith.

Se pueden encontrar formaciones similares en regiones antárticas de la Tierra, pero sin la forma espiral.

Derecha: Las megadunas de la Antártida no se tuercen adoptando una forma espiral como los canales de Marte. [Más información]

“No se ven espirales en las capas de hielo de la Antártida terrestre debido a que la topografía del lugar impide que los vientos sean dirigidos por la fuerza de Coriolis”.

Los datos de radar han resuelto también otro misterio helado: el origen del Chasma Boreale.

El Chasma Boreale es una hendidura del tamaño del Gran Cañón que atraviesa el complejo espiral de canales. Las teorías existentes hasta el momento han propuesto que el Chasma Boreale fue excavado ya sea por la erosión del viento o bien por un único evento de derretimiento, en los últimos 5 a 10 millones de años.

“Esto no es así”, dice Holt. “Los datos proporcionados por el MRO muestran claramente que la hendidura se formó [mucho antes que las espirales] en una capa de hielo mucho más antigua, hace miles de millones de años. Debido a la forma de esa antigua capa, los depósitos de hielo más recientes han profundizado la hendidura. Los vientos que soplan a través del casquete polar probablemente impidieron que nuevas capas de hielo se formaran en el interior de la hendidura [así que nunca se llenó]”.

Los datos proporcionados por el radar también revelaron una segunda hendidura que es comparable en tamaño con Boreale.

Derecha: La flecha indica la posición de Chasma Boreale en esta imagen moderna del polo norte de Marte. [Más información]

“Esta es la primera vez que se ve dicha hendidura; a diferencia de Boreale, sí se llenó de hielo, probablemente por estar en un lugar diferente. Boreale está más cerca de las regiones más altas del antiguo casquete polar, donde los vientos son más poderosos y más consistentes”.

Al descubrir que tanto Chasma Boreale como los canales espirales helados fueron formados por procesos similares durante épocas distintas, Holt y Smith dan respuesta a algunas de las preguntas sobre la historia del clima marciano. Pero también están encontrando nuevos interrogantes.

“Durante un gran período de la historia marciana, las capas de hielo eran regulares y uniformes, y luego llegó un momento en el cual las espirales de hielo comenzaron a formarse”, dice Smith. “Algo cambió. Seguramente ocurrió un cambio muy rápido (relativamente hablando) y poderoso en el clima. Aún no sabemos cuál fue este cambio”.

“Para descifrarlo, tendremos que buscar evidencias de otros cambios que hayan ocurrido al mismo tiempo en el resto de Marte”, dice Holt. “Esto es solamente la punta del iceberg”.

Artículo cedido por.    Noticias Ciencia de la NASA

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