Eclipse en el Pacífico Sur

14 07 2010

El domingo 11 de julio, un eclipse total de rara belleza se podrá observar en el Pacífico Sur.

Julio 9, 2010: Es el sueño de toda persona que se va de vacaciones: recostarse sobre la arena blanca de una playa para tomar una opulenta siesta bajo el sol del Pacífico Sur. El graznido de distantes gaviotas se desplaza a través de la brisa que sopla sobre el cálido mar, mientras que la fronda de las palmeras susurra lentamente sobre su cabeza. Usted absorbe todo a través de sus ojos algo cerrados.

¿El paraíso podría ser mejor? Este fin de semana lo será.

El domingo 11 de julio, la Luna nueva pasará directamente frente al Sol y producirá un eclipse total sobre el Pacífico Sur. La trayectoria de la totalidad se extenderá a través de más de 11.000 km de océano, y “tocará tierra” en las Islas Cook, en la Isla de Pascua, en algunos atolones de la Polinesia Francesa y en el extremo sur de América del Sur: ver mapa, ver horarios.

Arriba: Imagen de un eclipse sobre el Pacífico Sur, el 22 de julio de 2009, tomada desde las Islas Cook por el astrofotógrafo Alan Dyer. [Imagen ampliada]

“Será una vista hermosa”, dice Lika Guhathakurta, de la División de Heliofísica de la NASA, en Washington DC. Ella misma presenció más de ocho eclipses solares en una variedad de ambientes, desde populosas ciudades hasta solitarios desiertos y remotos picos de montañas. “El eclipse del Pacífico Sur podría superarlos a todos”.

Ella imagina cómo se desplegará el evento: en primer lugar, la fría sombra de la Luna barrerá el paisaje, trayendo su propia brisa para competir con la del mar. Los observadores que estén atentos podrían notar bandas de sombra (una conocida pero misteriosa ondulación de la sombra más externa de la Luna) ondulándose a través de la playa a medida que cambia la temperatura y la dirección del viento. La oscuridad que se produce como resultado tendrá una característica alienígena, no será tan negra como la noche genuina, pero será lo suficientemente negra como para convencer a las aves marinas de volar hacia el lugar en la isla donde pasan la noche. A medida que sus gritos decrecen, los sonidos de las criaturas de la noche se hacen oír; una sinfonía de grillos y ranas.

Luego, llega el momento que obsesiona a los cazadores de eclipses: la corona salta a la vista. Cuando la Luna cubre todo el disco solar, cautivantes mechones de gas se esparcen por el cielo. Es la atmósfera externa del Sol que el ojo humano puede ver en su totalidad.

“Sólo puedes ver esto mientras estás parado dentro de la sombra de la Luna”, dice Guhathakurta. “Es una experiencia rara y especial”.

Derecha: Vista desde la estación espacial Mir, la sombra de la Luna atraviesa la Tierra durante un eclipse que tuvo lugar en 1999. [Más información]

Debido a que la atmósfera del Sol está cambiando su forma de manera constante, cada eclipse total es único. Puede ser difícil predecir cómo se verá un eclipse determinado.

No obstante, Guhathakurta hace una predicción que se basa en un nuevo desarrollo en la física solar. Por primera vez, la NASA cuenta con dos naves espaciales estacionadas en lugares opuestos del Sol. “STEREO-A y STEREO-B nos están dando una vista de la corona del Sol en 3 dimensiones y en tiempo real, algo que no teníamos antes”, explica. “Esto ayuda a predecir la apariencia de la corona durante un eclipse”.

Al inspeccionar imágenes proporcionadas por las naves STEREO y también por el Observatorio Solar y Heliosférico (Solar and Heliospheric Observatory ó SOHO, en idioma inglés), ella predice que los observadores podrían ver cuatro serpentinas blancas fantasmagóricas, dos a cada uno de los lados del Sol. Dichas serpentinas se extenderán dos o tres grados, formando de este modo en el cielo una “X”, como si fuera una telaraña, con un agujero negro en el punto donde se encuentran.

Derecha: Eclipse total de Sol que tuvo lugar en marzo del año 2006. Crédito de la fotografía: Koen van Gorp. [Más información]

“Estoy preparada para equivocarme”, confiesa. “Esta es la primera vez que alguien trata de hacer tal predicción usando datos proporcionados por las naves STEREO. Será interesante ver si funciona”.

Artículo cedido por.    Noticias Ciencia de la NASA

El Directorio de Ciencias del Centro Marshall para Vuelos Espaciales de la NASA patrocina el Portal de Internet de Science@NASA que incluye a Ciencia@NASA. La misión de Ciencia@NASA es ayudar al público a entender cuán emocionantes son las investigaciones que se realizan en la NASA y colaborar con los científicos en su labor de difusión.

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Buscando garrapatas vía satélite

14 07 2010

Las garrapatas causan la enfermedad de Lyme y también otras enfermedades, pero hallar a estos pequeños bichos (que chupan la sangre) usando las manos puede ser desagradable y peligroso. Ahora hay una manera mejor de hacerlo: vía satélite.

Mayo 28, 2010: Usualmente, encontrar una garrapata implica un examen personal muy aprensivo: frotar las yemas de los dedos cuidadosamente sobre todo el cuero cabelludo, rastrear meticulosamente el cuerpo y gruñir con un “uyyy” si se halla uno de los pequeños bichos que chupan la sangre.

Ahora, hay una nueva manera de hallar a estos molestos bichos que están cargados de enfermedades… ¡vía satélite!

Los estudiantes graduados de la Universidad de Alabama, en Birmingham, Nathan Renneboog y Stephen Firsing son pioneros en la utilización de esta nueva técnica, que forma parte del programa DEVELOP (Desarrollo, en idioma español), de la NASA. Ellos han estado usando imágenes de satélite del Bosque Nacional Talladega, de Alabama, con el fin de revelar aquellas zonas del bosque donde existe mayor probabilidad de que prosperen las garrapatas.

Derecha: Las garrapatas de extremidades negras son conocidas por ser uno de los organismos que transmiten la enfermedad de Lyme (Crédito: CDC) [Imagen ampliada]

Es importante conocer el paradero de las garrapatas ya que éstas son capaces de dejarnos visitantes muy desagradables en el torrente circulatorio: toxinas y organismos que causan la rickettsiosis exantemática, el exantema asociado con las garrapatas en el Sur de Estados Unidos y la enfermedad de Lyme.

“Nuestra meta fue identificar aquellas zonas donde existe un alto riesgo de que se produzcan estas enfermedades”, explica Renneboog. “Sabemos que las garrapatas prefieren las áreas húmedas con mucha vegetación, de modo que quisimos confeccionar un mapa de dichas áreas”.

Entre los anfitriones de las garrapatas se encuentran los venados de cola blanca, los ratones de patas blancas y usted. Merodeando como si fueran vampiros en miniatura, las garrapatas esperan a alguno de estos transeúntes desprevenidos para atacar. Si no beben sangre, las garrapatas mueren. La saliva de algunas de ellas contiene un anticoagulante, el cual hace que sea más fácil para ellas alimentarse. La saliva puede contener además neurotoxinas que sirven para no sentir dolor mientras la garrapata hunde su mordaz boca en la piel y disfruta de una merienda a costa suya.

Arriba: Las áreas con mayor probabilidad de ser hábitats de garrapatas, relacionadas con un alto NDVI (Normalized Difference Vegetation Index ó Índice de Vegetación de Diferencia Normalizada) y con niveles de humedad en el suelo, fueron identificadas en los alrededores del Río Black Warrior, en Alabama Central. [Imagen ampliada]

El doctor Jeff Luvall, del Centro Marshall para Vuelos Espaciales, de la NASA, es quien aconsejó a Renneboog y a Firsing en su cacería de garrapatas, la cual tuvo lugar en el Laboratorio para la Observación de la Salud Mundial (Laboratory for Global Health Observation, en idioma inglés), de la UAB. “Yo enseñé a los estudiantes cómo usar imágenes en el infrarrojo obtenidas por medio de un instrumento del satélite Terra con el fin de analizar la humedad y la vegetación del terreno”.

Ambos estudiantes usaron lo que habían aprendido de su consejero en la NASA con el propósito de clasificar los niveles de vegetación y de humedad en 12 sitios dentro del bosque. Esto les sirvió para crear mapas e imágenes digitales detallados que muestran las áreas con mayores probabilidades de que existan hábitats de garrapatas: aquellas donde la densa vegetación se superpuso con la elevada humedad en el terreno.

Con el propósito de confirmar la exactitud de los mapas que confeccionaron, Renneboog y Firsing utilizaron el viejo y sencillo método de contar garrapatas para luego establecer una comparación. Usaron los datos que les proporcionaron el cuerpo docente y los estudiantes de la Universidad Estatal de Jacksonville, quienes recogieron garrapatas arrastrando grandes trozos de tela sobre gramillas y arbustos. De hecho, hasta contaron las garrapatas a mano e identificaron sus especies.

Derecha: Un exantema con forma de “blanco de un objetivo” aparece en el lugar de la mordida de una garrapata en la parte superior del brazo derecho de una mujer que contrajo la enfermedad de Lyme como consecuencia de dicha mordida. (Crédito: CDC) [Imagen ampliada]

“Uno de nuestros objetivos al realizar este estudio es crear conciencia sobre las garrapatas: dónde viven, cómo se comportan, qué tipo de enfermedades provocan”, dice Firsing. “Por ejemplo, se desconoce casi por completo que en estos momentos existe la enfermedad de Lyme en Alabama. Pero existe, y ha existido durante algún tiempo. En realidad, en este estado, el primer caso fue documentado en el año 1986”.

Como parte de su proyecto DEVELOP, Renneboog y Firsing también realizan trabajo de divulgación. Lo hacen presentando sus descubrimientos en conferencias y hablando con el público. Este verano (boreal), por ejemplo, estarán colaborando con el Grupo de Niñas Exploradoras.

“Vamos a enseñarles a usar repelente, a vestir pantalones largos, a llevar sus camisas por dentro del pantalón y a usar medias cada vez que vayan a adentrarse en el bosque”, dice Renneboog.

“Y también vamos a enseñarles cuál es la manera apropiada de quitarse de encima una garrapata que se les adhiera a la piel”, añade Firsing. “Es necesario usar pinzas. Si tratamos de agarrar y tirar del cuerpo de una garrapata con las puntas de los dedos, la aplastaremos; entonces, la garrapata regurgitará el contenido de su panza en nuestro torrente circulatorio”.

¡Uyyy!

“Esta es la manera en la cual nos infectan”, dice él.

¡Que vengan los satélites!

Artículo cedido por.    Noticias Ciencia de la NASA

El Directorio de Ciencias del Centro Marshall para Vuelos Espaciales de la NASA patrocina el Portal de Internet de Science@NASA que incluye a Ciencia@NASA. La misión de Ciencia@NASA es ayudar al público a entender cuán emocionantes son las investigaciones que se realizan en la NASA y colaborar con los científicos en su labor de difusión.