Una súper tormenta en Saturno

7 06 2011

Mayo 19, 2011: La sonda espacial Cassini, de la NASA, y un telescopio terrestre del Observatorio Europeo Austral han estado monitorizando el crecimiento de una tormenta gigante en el hemisferio norte de Saturno, la cual es tan poderosa que se extiende alrededor de todo el planeta. La extraña tormenta ha estado causando estragos durante meses y ha estado eyectando columnas de gas muy alto en la atmósfera del planeta.

Super Storm on Saturn (storm, 200px)

Esta imagen en el infrarrojo, en colores falsos, muestra nubes de grandes partículas de amoníaco elevadas por la poderosa tormenta. Crédito de la imagen: Cassini. [Más información]

"Nada de lo que conocemos en la Tierra se acerca siquiera a esta poderosa tormenta", dice Leigh Fletcher, quien es un científico del equipo de la sonda Cassini, en la Universidad de Oxford, ubicada en el Reino Unido, y autor principal de un estudio que se publicó en la edición de la revista Science de esta semana. "Es raro ver una tormenta como esta. Desde el año 1876, es apenas la sexta que ha sido documentada y la última ocurrió hace ya tiempo, en el año 1990".

Los instrumentos científicos dedicados a registrar ondas de radio y plasma, que se encuentran ubicados a bordo de la sonda Cassini, detectaron la gran perturbación por primera vez en diciembre de 2010 y astrónomos aficionados la han estado observando desde entonces con sus telescopios de jardín. Conforme se expandía rápidamente, el núcleo de la tormenta se transformó en una poderosa y gigantesca tormenta eléctrica, y produjo un vórtice oscuro de 5.000 kilómetros (3.000 millas) de ancho, el cual es posiblemente similar a la Gran Mancha Roja de Júpiter.

Esta es la primera gran tormenta que ha sido observada en Saturno por una nave espacial en órbita y que ha sido estudiada en longitudes de onda del infrarrojo térmico. Las observaciones en infrarrojo son de grand utilidad pues el calor brinda información a los científicos sobre las condiciones que existen dentro de la tormenta, incluyendo las temperaturas, los vientos y la composición atmosférica. Los datos sobre la temperatura fueron proporcionados por el VLT (Very Large Telescope o Telescopio Muy Grande, en idioma español), ubicado en Cerro Paranal, Chile, y por el CIRS (Cassini’s Composite Infrared Spectrometer o Espectrómetro Infrarrrojo Compuesto de la sonda Cassini, en idioma español), el cual es operado por el Centro Goddard para Vuelos Espaciales, de la NASA, en Greenbelt, Maryland.

"Nuestras más recientes observaciones muestran que la tormenta tuvo un efecto importante sobre la atmósfera, transportó energía y material a través de grandes distancias (creando de esta manera zigzagueantes chorros de gas y formando vórtices gigantes), y desestabilizó los patrones climáticos estacionales de Saturno", dijo Glenn Orton, quien es uno de los autores del artículo, en el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL, por su sigla en idioma inglés), localizado en Pasadena, California.

La violencia de la tormenta, que ha causado las más potentes perturbaciones detectadas en la estratósfera de Saturno, tomó a los investigadores por sorpresa. Lo que empezó como un disturbio común, en las profundidades de la atmósfera de Saturno, se abrió paso bruscamente a través de las serenas capas de nubes del planeta hasta perturbar la capa superior conocida como estratósfera.

Super Storm on Saturn (ir, 550px)

Al centro y a la derecha, se muestran imágenes de Saturno en el infrarrojo térmico, las cuales fueron captadas por el instrumento VISIR (Very Large Telescope Imager and Spectrometer for the mid–Infrared, o Cámara y Espectrómetro para el Infrarrojo medio del Telescopio Muy Grande, en idioma español), el cual pertenece al VLT del Observatorio Europeo Austral, en Cerro Paranal, Chile. A la izquierda, se aprecia una imagen en luz visible tomada por el astrónomo aficionado Trevor Barry, de Broken Hill, Australia. Las imágenes fueron obtenidas el 19 de enero de 2011. [Más información]

"En la Tierra, la estratósfera baja es donde usualmente vuelan los aviones comerciales para evitar las tormentas que pueden causar turbulencia", dice Brigette Hesman, una científica de la Universidad de Maryland, en College Park, quien trabaja en el equipo del instrumento CIRS, en el centro Goddard, y quien es también la segunda autora del artículo. "Si usted estuviese dentro de un avión que vuela en Saturno, esta tormenta alcanzaría altitudes tan grandes que probablemente sería imposible evitarla".

Un análisis separado, que se llevó a cabo utilizando el espectrómetro de imagen visual e infrarroja de la sonda Cassini, el cual es dirigido por Kevin Baines, del JPL, confirmó que la tormenta es muy violenta, y que arrastra desde las profundidades una cantidad de material cuyo volumen es muchas veces mayor que el de las tormentas previas. Otros científicos vinculados con la sonda Cassini están estudiando la evolución de la tormenta y, según dicen, una perspectiva más amplia surgirá pronto.

Permanezca pendiente de las futuras actualizaciones de Ciencia@NASA.

Créditos y Contactos

Autor: Dr. Tony Phillips
Funcionaria Responsable de NASA: Ruth Netting
Editor de Producción: Dr. Tony Phillips
Traducción al Español: Juan C. Toledo
Editora en Español: Angela Atadía de Borghetti
Formato: Juan C. Toledo

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La misión Cassini–Huygens es un proyecto cooperativo en el que participan la NASA, la Agencia Espacial Europea y la Agencia Espacial Italiana. La misión es administrada por el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL, por su sigla en idioma inglés) para el Directorio de Misiones Científicas de la NASA, en Washington. El Observatorio Europeo Austral, ubicado en Garching, Alemania, opera el VLT, que se encuentra localizado en Chile. El Laboratorio de Propulsión a Chorro es una división del Instituto de Tecnología de California, en Pasadena.

Artículo cedido por.    Noticias Ciencia de la NASA

El Directorio de Ciencias del Centro Marshall para Vuelos Espaciales de la NASA patrocina el Portal de Internet de Science@NASA que incluye a Ciencia@NASA. La misión de Ciencia@NASA es ayudar al público a entender cuán emocionantes son las investigaciones que se realizan en la NASA y colaborar con los científicos en su labor de difusión.

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Los planetas que flotan libremente podrían ser más comunes que las estrellas

7 06 2011

Mayo 18, 2011:  Los astrónomos han descubierto un nuevo tipo de planetas del tamaño de Júpiter que flotan, solitarios, en la oscuridad del espacio, lejos de la luz de una estrella. Para el equipo de investigadores, se trata probablemente de mundos solitarios que fueron expulsados durante el desarrollo de sistemas planetarios y, además, podrían ser hasta dos veces más numerosos que las estrellas mismas.

"A pesar de que ya se había predicho la existencia de estos planetas que flotan libremente, por fin han podido ser detectados", dijo Mario Pérez, quien es investigador del programa de exoplanetas, en las oficinas centrales de la NASA, ubicadas en Washington. "Esto tiene implicancias muy importantes para los modelos relacionados con la formación y la evolución planetaria".

El descubrimiento tiene como base la investigación conjunta entre Japón y Nueva Zelandia, mediante la cual se examinó el centro de nuestra galaxia, la Vía Láctea, durante los años 2006 y 2007, aportando de esta manera pruebas sobre la existencia de hasta 10 planetas que flotan libremente y cuyo tamaño es similar al de Júpiter. Las orbes que flotan en soledad, conocidas también como planetas huérfanos, son muy difíciles de detectar y, hasta el momento, habían pasado desapercibidas. Estos planetas se encuentran ubicados a una distancia aproximada de entre 10.000 y 20.000 años luz de la Tierra.

Free-Floating Planets (concept, 550px)

Esta representación artística ilustra un planeta solitario, similar a Júpiter, que flota libremente en la oscuridad del espacio sideral sin la compañía de una estrella madre. [Imagen ampliada] [Vídeo]

Esto podría ser simplemente la punta del iceberg.  El equipo de investigadores estima que hay dos veces más planetas que flotan libremente, similares a Júpiter, que estrellas en el universo. Además, se cree que estos mundos son tan comunes como los planetas que orbitan una estrella. Esto significa que es probable que existan cientos de miles de millones de planetas solitarios tan solo en la Vía Láctea.

"Nuestro estudio del firmamento es parecido al censo que se hace de la población", dice David Bennett, co-autor del estudio auspiciado por la NASA y la Fundación Nacional de Ciencia, y conducido por la Universidad de Notre Dame, en South Bend, Indiana. "Muestreamos una región de la galaxia y, basándonos en la información que recopilamos, podemos estimar promedios en la galaxia".

El estudio, dirigido por Takahiro Sumi, de la Universidad de Osaka, en Japón, aparece en la edición del 19 de mayo de la revista Nature. La investigación no es capaz de detectar planetas más pequeños que Júpiter y Saturno, pero las teorías existentes sugieren que aquellos planetas que poseen una masa menor, como la Tierra, deberían de ser eyectados por sus estrellas con más frecuencia. Como resultado, se cree que esos planetas más pequeños son mucho más comunes que los "Júpiter" que flotan libremente.

Observaciones realizadas previamente, revelaron la presencia de un puñado de objetos solitarios, similares a los planetas, que flotan en el interior de cúmulos donde se produce la formación de estrellas, y cuyas masas son tres veces mayores que la de Júpiter. No obstante, los investigadores sospechan que el proceso de formación de estos cuerpos gaseosos se asemeja más al de las estrellas que al de los planetas. Estos pequeños y tenues cuerpos, conocidos como enanas marrones, crecen a partir de la colisión entre bolas de gas y de polvo, pero carecen de la masa suficiente como para encender su combustible nuclear y brillar con luz propia, como la de las estrellas. Asimismo, se cree que las enanas marrones más pequeñas tienen aproximadamente el tamaño de los planetas grandes.

Por otro lado, es probable que algunos planetas sean expulsados de sus turbulentos sistemas solares, en sus primeras etapas de desarrollo, debido a los encuentros cercanos gravitatorios que tienen lugar con otros planetas o estrellas. A falta de una estrella alrededor de la cual orbitar, estos planetas se desplazarían a través de la galaxia, tal como lo hace nuestro Sol y otras estrellas, en órbitas estables alrededor del centro de la galaxia. El descubrimiento de 10 planetas que flotan libremente, como Júpiter, respalda la idea de un escenario de expulsión, aunque es posible que ambos mecanismos compartan el protagonismo en el proceso.

Free-Floating Planets (lens, 200px)

Un vídeo del JPL describe la técnica de microlentes que utilizaron los astrónomos para detectar los planetas huérfanos.

"Si los planetas que flotan libremente se formaran del mismo modo que las estrellas, entonces, durante nuestro estudio, deberíamos haber visto tan solo uno o dos de ellos, y no diez", dijo Bennett. "Lo que sugieren nuestros resultados es que, con frecuencia, los sistemas planetarios se tornan inestables, de modo que los planetas son expulsados de sus sitios de nacimiento".

Estas observaciones no descartan la posibilidad de que algunos de estos planetas se encuentren en óbita alrededor de estrellas distantes; sin embargo, otras investigaciones indican que, en órbitas tan distantes, es muy raro que existan planetas con una masa igual a la de Júpiter.

El estudio, denominado: Observaciones de Microlentes en Astrofísica o MOA (por su sigla en idioma inglés), ha sido nombrado como tal parcialmente en honor a una gigantesca familia de pájaros sin alas, ya extinta, de Nueva Zelandia, llamada "moa". Un telescopio de 1,8 metros (5,9 pies), alojado en el Observatorio Universitario del Monte John, en Nueva Zelandia, es usado para rastrear constantemente la abundante colección de estrellas que existe en el centro de nuestra galaxia, buscando indicios de eventos del fenómeno de microlentes gravitacionales. Dichos eventos ocurren cuando algo, como una estrella o un planeta, pasa frente a otra estrella ubicada a mayor distancia. La gravedad del cuerpo que por allí transita distorsiona la luz de la estrella de fondo haciendo que se magnifique y brille. Los cuerpos en tránsito que son mán pesados, como las estrellas masivas, distorsionarán aún más la luz de la estrella de fondo, lo cual producirá eventos de luminosidad cuya duración podría extenderse por semanas. Los cuerpos de planetas pequeños causarían menos distorsión y, por lo tanto, producirían un brillo estelar que duraría tan solo algunos días.

Un segundo grupo de estudio de microlentes, denominado Experimento de Lentes Ópticas Gravitacionales (OGLE, por su sigla en idioma inglés), contribuyó con este descubrimiento utilizando un telescopio de 1,3 metros (4,2 pies), ubicado en Chile. El equipo de investigadores del OGLE también detectó muchos eventos similares, y sus observaciones confirmaron, de modo independiente, el  análisis del grupo que llevó a cabo el estudio denominado MOA.

Para obtener más información acerca de la investigación sobre los exoplanetas, visite:http://planetquest.jpl.nasa.gov/ .

Créditos y Contactos

Autor: Dr. Tony Phillips
Funcionaria Responsable de NASA: Ruth Netting
Editor de Producción: Dr. Tony Phillips
Traducción al Español: Iris Mónica Vargas
Editora en Español: Angela Atadía de Borghetti
Formato: Iris Mónica Vargas

Más información

Un planeta solitario bajo una lupa cósmica –Vídeo del JPL

Artículo cedido por.    Noticias Ciencia de la NASA

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Una historia desde la zona de tornados

7 06 2011
 

Nota del Editor: El miércoles 27 de abril, Dauna Coulter, quien escribe para Ciencia@NASA, se encontraba cerca de la "zona cero" mientras un super despliegue de tornados azotaba el norte de Alabama. Esta historia cuenta sobre la ciencia que ella observó durante el evento, la cual escribió y envió desde la zona del desastre.

Abril 27, 2011: Las sirenas de tornados aullaron durante todo el día. Sus alaridos sonaban con fuerza y luego disminuían por un tiempo, sólo para volver a comenzar unos minutos después, en el momento en el cual los pronosticadores avistaran otro eco en cadena en sus radares y los cazadores de tormentas, impulsados por la adrenalina, confirmaran los tornados que descendían desde los agitados cielos uno tras otro.

Recubrimos el armario de nuestro baño con frazadas y almohadas para proteger a mi nieto. Mi esposo salía una y otra vez a mirar el cielo. Si una atmósfera pudiera estar dotada de sentidos, la que estaba allá afuera era un malévolo ente viviente. Esta no era una tormenta común y corriente. Incluso nuestro perro, de razagolden retriever, caminaba de un lado al otro, inquieto.

Tornado Story (storm clouds, 550px)

Nubes de tormenta acercándose a Huntsville, Alabama, el 27 de abril. Crédito de la fotografía: Nancy Vreuls, de NASA/MSFC.

Hacia el final de la tarde, perdimos la energía eléctrica. Buscamos apresuradamente una radio, baterías, linternas, velas y fósforos, mientras los tornados continuaban azotando la región. El viento finalmente se detuvo a las 10 de la noche.

Abril 28, 2011: Aún no había energía eléctrica cuando me desperté la mañana siguiente a la tormenta. Preparé café usando nuestra cocina de campamento, ubicada en el patio trasero, y me senté en una reposera para escuchar la radio. Las noticias resultaron ser peores de lo que esperaba. Mientras el Sol se levantaba marcando el inicio de un día claro y brillante, como si fuese una disculpa por lo sucedido el día anterior, recité una silenciosa oración por aquellos que habían perdido sus vidas durante las tormentas. Estaban, y siguen estando, en mi mente y en mi corazón. (A más de una semana del evento, aún no se ha encontrado a todas las personas desaparecidas.)

No fue hasta la noche de ese día que pude comunicarme por teléfono celular con mi familia y mis amigos e incluso entonces el servicio telefónico fijo era irregular, como lo sería durante los dos días siguientes. La gente con la cual pude finalmente establecer contacto dijo que habían intentando comunicarse conmigo. El editor de Science@NASA, Tony Phillips, era uno de ellos. Cuando por fin hablé con él, primero se aseguró de que me encontraba bien y luego me dijo algo que me dejó anonadada: "Quiero que escribas una historia sobre esto".

¿Sin electricidad ni computadora y con señal de celular esporádica?

"Está bien", le respondí, y comencé a pensar cómo lo haría.

Abril 29, 2011: A la mañana siguiente localicé a una amiga que vivía cerca de la frontera con Tennessee, a 48 kilómetros (30 millas) de distancia, y que tenía electricidad y acceso a Internet. La ruta para llegar a su casa atravesaba una de las "zonas de guerra". No había quedado nada intacto.

¿Qué podía haber causado una tormenta de esa magnitud?

Envié un correo electrónico a varias personas de la NASA y del Servicio Meteorológico Nacional, a quienes podría entrevistar, con la esperanza de que tuvieran acceso a Internet y, sobre todo, algunas respuestas. Pedí a mis contactos que me hablaran por teléfono, ya que no tenía acceso a Internet en Huntsville y hacia allí me dirigía de regreso.

Hacia la mitad de la tarde, nadie había llamado aún, así que cambié de táctica.

Tornado Story (ef5, 200px)

Un tornado, tan ancho que su forma de embudo no es inmediatamente visible, se acerca a Huntsville, Alabama. Crédito del video: Sissy Brown, de la Iglesia Bautista Fairview.

Manejé hasta el Centro Nacional de Ciencia y Tecnología Espacial (National Space Science and Technology Center o NSSTC, por su sigla en idioma inglés), un centro de investigaciones de vanguardia sobre clima severo. Dicho centro es además sede de investigadores de la NASA y de la Universidad de Alabama, así como de la Oficina de Pronósticos del Servicio Meteorológico Nacional, en Huntsville. Irónicamente, la histórica secuencia de tornados había rasgado el cielo justo por encima del centro el día 27, lo que ocasionó que fuese evacuado durante poco tiempo, con excepción del personal clave dedicado al estudio del tiempo.1

Me reconfortó ver diversos automóviles en el estacionamiento y escuchar el zumbido de un generador. Utilizando mi insignia para ingresar al edificio, recorrí varios pasillos a media luz hasta llegar a la Oficina del Servicio Meteorológico. Allí encontré a Larry Burgett, de la Unidad de Servicios Públicos y a la pronosticadora del tiempo Jenniffer Lee. Ellos eran parte de un gran equipo que había trabajado el día de la tormenta desde las 3:30 de la madrugada hasta las 10 de la noche (hora del centro) sin descanso, con el fin de registrar el evento y alertar a la población.

"Fue un día sin igual", dice Burgett. "Nunca habíamos emitido tantas advertencias, una después de la otra, en un tiempo tan corto. Y nunca habíamos tenido tantos informes de daños en un solo día".

El equipo de campo2 que examinó el daño en el norte de Alabama informó sobre uno de los tornados y lo clasificó como tornado de clase EF–5, una categoría exclusiva dentro de la cual se encuentran los tornados más violentos y destructivos. Tenía vientos cuyo pico alcanzaba los 338 kph (210 mph), llegó a tener 2 kilómetros (1,25 millas) de ancho en algunos lugares y permaneció en el suelo a lo largo de 212 kilómetros (132 millas).

"No sólo fue un tremendo despliegue de tornados, sino que además muchos de ellos ocasionaron destrozos en el suelo durante un largo tiempo", dijo Lee. "Es muy inusual que tantos embudos se queden en el suelo por tanto tiempo".

Burgett describió diversas cosas increíbles: "Algunas casas fueron golpeadas no una sino dos veces por un tornado montado en la espalda de otro. Eso es inaudito. Quizás en alguna rara ocasión escuchará de una casa que es golpeada dos veces a lo largo de varios años, pero nunca en el mismo día. Y en todos los sitios donde un tornado tocó tierra hubo daños mayores".

Tornado Story (tracks, 550px)

Rastros de tornado, los cuales se muestran en color según la intensidad. El tornado EF–5 más poderoso, que pasó por el lugar donde se encontraba Dauna Coulter, en Huntsville, está representado en morado.

Manejé de regreso a casa, tratando de digerir y lamentando todas las cosas que me enteré ese día y, sin embargo, nadie me había explicado cómo esta catástrofe, de las que ocurren una vez al siglo, había sucedido. ¿Cómo pudo esta tormenta acumular suficiente energía para transfomarse en una máquina de tornados tan monstruosa?

Más tarde, el meteorólogo de la NASA Walt Petersen3 y el meteorólogo de la UA–Huntsville (Universidad de Alabama en Hunstville) Tim Coleman me llamaron para explicarme algunas cosas.

"Una bolsa de aire profundamente frío se escurrió hacia el Sureste, en el centro de Estados Unidos, detrás de un frente frío que iba a la retaguardia de un sistema de baja presión al nivel del suelo", explica Petersen. "Aire húmedo que provenía del Golfo de México fluyó hacia el área de baja presión como agua que se dirige apresuradamente hacia una alcantarilla abierta. Por encima de este aire húmedo se encontraban vientos muy fuertes, con mucha cizalladura del viento. Eso quiere decir que el viento cambiaba de dirección y se aceleraba conforme subía, causando de este modo que las corrientes ascendentes de la tormenta se enroscaran a medida que subían a lo largo del viento que giraba. Colectivamente, estos componentes resultaron ser mortales y produjeron que las tormentas se formaran y se intensificaran, y al mismo tiempo provocaron que giren debido a la cizalladura del viento".

Coleman agregó: "Este tipo de configuración de la atmósfera es extremadamente inusual. Tenemos un indicador en meteorología que llamamos el Índice de Helicidad y Energía (Energy Helicity Index o EHI, por su sigla en idioma inglés), el cual indica la probabilidad de que se formen tornados. Cuando el EHI sobrepasa un valor de 2, se pueden esperar algunos tornados. Si es mayor que 5, se pueden esperar tornados significativos. Antes del evento de ese día, los modelos de computadora predijeron un EHI de 10, y esa predicción resultó ser atinada".

Tim Coleman admite que se sintió atemorizado por lo que estaba desarrollándose frente a sus ojos. Y, como miembro del equipo que revisó entre los escombros el día despúes de la mega–tormenta, se percató de que sus temores se habían convertido en realidad.

"Casas de ladrillo hechas pedazos. Incluso habían sido destruidas partes de las paredes de los sótanos que se encontraban por encima del nivel del suelo. Había montañas de escombros en el piso de los sótanos, entre los cuales se incluían bloques de concreto y grandes piezas de madera cortada. Algunos de estos tornados fueron tan intensos que hubiera sido casi imposible sobrevivir a ellos. Solamente un refugio para tormentas bien construido podría haber permanecido de pie".

Abril 30, 2011: Durante los siguientes días, trabajé en esta historia cuando el tiempo lo permitía, a la sombra de un árbol durante el día y a la luz de la vela durante la noche. Aunque me mantuve ocupada el resto del tiempo calentando agua para lavar platos, esperando en largas filas para comprar hielo o gasolina en las pocas tiendas que tenían generadores, y estando al tanto de mis padres ya ancianos, en cierto sentido, la vida había disminuido su ritmo y se había vuelto más tranquila. No se escuchaba el bullicio de los televisores, ni el zumbido de los acondicionadores de aire o el ruido de las cortadoras de césped. (La gasolina que había se necesitaba para los automóviles.) Incluso los perros se encontraban extrañamente silenciosos. Yo nunca había dormido tan bien.

Tornado Story (sign, 200px)

Humor en medio de la tragedia. Crédito de la fotografía: Dauna Coulter.

En otras circunstancias, hubiera parecido que estábamos disfrutando de unas vacaciones prolongadas. Todo el mundo se encontraba en el pueblo, caminando a la tienda, andando en bicicleta, visitándose. Y mantenían el ánimo y su sentido del humor a pesar de todo. Un vecino colocó este cartel (que, en idioma español, dice: "Canjeamos cerveza caliente -antes el cartel decía ‘fría’- por leña").

Al atardecer, nuestros vecinos traían los contenidos de sus refrigeradores y congeladores ahora difuntos con el fin de compartirlos y cocinábamos en la parrilla y en la cocina de campamento. Muchas comunidades de todo el pueblo tuvieron reuniones similares. Mi padre, de 86 años, quien cuida y cocina para mi madre que está semi–incapacitada, informaba cada día lo que sus vecinos habían llevado para la cena. "¡Hemos estado comiendo mejor que con lo que yo cocino!", dijo.

De noche, la ciudad estaba tan oscura que era como vivir en otro siglo. Yo andaba en bicicleta bajo las estrellas. El suave brillo de la luz de las velas se filtraba a través de las ventanas de las casas vecinas, reemplazando al chillón resplandor de las luces incandescentes. Algunas familias se reunían alrededor de fogatas encendidas en sus patios traseros. Y, sin siquiera la presencia de la Luna, vi estrellas que nunca había visto antes. ¡Allí estaba, arriba de mi cabeza, la Vía Láctea entera!

Mayo 2, 2011: Ha sido una semana con sabor agridulce.

Estaba sentada en el patio trasero, anoche, cuando de pronto una ola de gritos y celebraciones se escuchó a la distancia y pareció venir hacia mí. Se volvió más y más estruendosa, más y más cercana, y alcanzó su punto culminante cuando mi hijo, asomado por la puerta trasera, gritó: "¡Ha vuelto la electricidad!"

La gente celebraba mientras las luces se encendían rápidamente, calle por calle, en todo el vecindario.

"Hágase la luz!" (Esa fui yo, uniéndome a la onda sonora.)

Recordaré esta experiencia durante mucho, mucho tiempo: Lentos y entrecortados recorridos en automóvil a través de la ciudad sin alumbrado público, esperas en largas filas para comprar algo de hielo o de gasolina, o unas cuantas salchichas para hacer a la parrilla, toques de queda, duchas heladas, movimientos a tientas en la oscuridad en busca de mi cepillo de dientes, golpeándome los dedos del pie en cuartos con poca luz… y pensando en aquellos que no fueron tan afortunados.

Créditos y Contactos

Autor: Dauna Coulter
Funcionaria Responsable de NASA: Ruth Netting
Editor de Producción: Dr. Tony Phillips
Traducción al Español: Juan C. Toledo
Editora en Español: Angela Atadía de Borghetti
Formato: Juan C. Toledo

Más información

Notas al pie:

1. La Oficina del Servicio Meteorológico de Huntsville cuenta con un generador y grandes baterías de emergencia para el sistema de computadoras.

2. Los equipos de inspección realizaron varios estudios de campo en relación con el daño ocasionado por los tornados, examinando la longitud y el ancho de los recorridos de los tornados y la gravedad del daño. El equipo utiliza estas observaciones para determinar dónde tocaron tierra los tornados, cuánto tiempo se mantuvieron en tierra, su tamaño y la velocidad de sus vientos.

3. Relato personal de Walt Petersen: "Mantuvimos el Radar ARMOR del NSSTC en funcionamiento durante el evento hasta que se interrumpió la energía eléctrica. Conforme se acercaban las peores tormentas durante el final de la tarde, decidimos realizar varias exploraciones mediante escáner, de bajo nivel (esto es, con bajos ángulos de elevación, cerca de la superficie), una tras otra, con el fin de obtener las más frecuentes actualizaciones del desarrollo de tornados, debido a que en ese momento la seguridad pública era una clara preocupación. En otras palabras, cambiamos nuestra estrategia de intentar recolectar datos a lo largo y a lo ancho de las tormentas para fines de investigación y pasamos a realizar una continua recopilación de datos en los niveles bajos de las tormentas, lo cual permitió una rápida actualización y monitorización del desarrollo de la circulación relacionada con los tornados. Mientras el sistema continuaba moviéndose hacia nuestra área desde el Sur y desde el Suroeste, alrededor de las 4 de la tarde, podíamos ya observar elementos que parecían potencialmente peligrosos. Por ejemplo, podíamos ver señales características de escombros en los datos de radar, y todo esto se estaba moviendo sobre nosotros. Me fui alrededor de las 4:45 de la tarde y me dirigí a casa, con mi familia. Una vez allí, monitoricé el Radar ARMOR desde la computadora de mi casa. Mirando la pantalla, observé un vórtice que parecía dirigirse directamente hacia nuestro vecindario. Como científico atmosférico que soy, tenía que ir afuera a mirar. Hice esto hasta que, en un momento dado, todos los árboles de mi patio trasero se doblaron, al mismo tiempo, hacia el Noroeste. También escuché un fuerte sonido que provenía de mi techo. Supe, por todo esto, que la circulación estaba cerca. Eso me asustó y me dirigí al sótano donde se encontraban mis hijos. Cuando estuvimos seguros de que el peligro había pasado, subimos por las escaleras a oscuras, suponiendo que la casa se encontraba bien. Había un agujero considerable en el techo. A la mañana siguiente, salí de la casa y vi una rama de árbol de 10 centímetros (4 pulgadas) clavada en el techo, como si fuera una lanza. Más tarde, ese mismo día, tuve que manejar desde Madison hasta Atenas, y el paisaje era simplemente surrealista".

4. Los meteorólogos calculan el EHI combinando las lecturas de la cizalladura del viento que fluye hacia adentro y hace que una tormenta gire con las de la inestabilidad que la hace crecer: Más información (en idioma inglés).

Aquí hay algunas imágenes de lo que vi camino a casa de mi amiga, cuando iba en busca de obtener un acceso a Internet. El vecindario se llama Anderson Hills y se encuentra ubicado en las afueras de Huntsville.

Información sobre mediciones de las tormentas del super despliegue de tormentas que tuvo lugar el 27 de abril en Alabama (en idioma inglés)

Imágenes satelitales de rastros de tornados

Informe de la tormenta, en idioma inglés, proporcionado por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica o NOAA, por su sigla en idioma inglés.

Artículo cedido por.    Noticias Ciencia de la NASA

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Imagen satelital exclusiva de los rastros de un tornado en Alabama

7 06 2011
 

Mayo 16, 2011: La NASA ha publicado una imagen satelital exclusiva que muestra el daño causado por el monstruoso tornado de categoría EF–4, el cual arrasó Tuscaloosa, Alabama, el pasado 27 de abril. Dicha imagen combina datos captados en luz visible así como en el infrarrojo para mostrar de este modo los daños que no resultan fácilmente visibles en las fotografías convencionales.

"Esta es la primera vez que utilizamos el instrumento ASTER con el fin de mostrar los estragos causados por un súper despliegue de tornados", dice el meteorólogo de la NASA Gary Jedlovec, del Centro Marshall para Vuelos Espaciales, ubicado en Huntsville, Alabama.

Tornado Tracks (ground track, 550px)

Una imagen combinada (visible y en el infarrojo), proporcionada por el instrumento ASTER, donde se muestran los daños ocasionados por un tornado cerca de Tuscaloosa, Alabama. [Imagen ampliada]

En la imagen, la cual fue captada unos pocos días después de la tormenta, el color rosa representa la vegetación y el color cian indica la ausencia de vegetación. El tornado arrasó con todo lo que se interpuso en su camino, restregando la superficie de la Tierra con su terrible fuerza. La vegetación desgarrada hace que el rastro del tornado sobresalga como un ancho camino en color cian.

"Esta imagen, al igual que otras similares, están ayudándonos a estudiar el destrozado paisaje para determinar qué tan grandes y poderosos fueron estos tornados y también para evaluar el daño que causaron", dice Jedlovec.

ASTER, sigla que significa Advanced Spaceborne Thermal Emission and Reflection Radiometer (Radiómetro Espacial de Emisión y Reflexión Térmica, en idioma español), orbita la Tierra a bordo de la nave espacial Terra, de la NASA. Los datos que produce incluyen mapas digitales de elevación creados a partir de imágenes estereoscópicas, temperaturas superficiales, mapas de vegetación, datos sobre nubes y hielo en el mar, entre otras. Durante la primavera (boreal) pasada, el instrumento ayudó a rastrear el avance delderrame de petróleo que se produjo en el Golfo de México.

Para detectar las cicatrices dejadas atrás por los tornados, ASTER recolecta la energía de la luz visible y del infrarrojo que provienen de la superficie del planeta. La destrucción, que incluye casas aplastadas, árboles desgarrados o quebrados y cultivos arrancados de sus raíces, se torna evidente en las imágenes tomadas en múltiples longitudes de onda.

Tornado Tracks (damage, 200px)

Los equipos de inspección terrestres se enfrentan a sucesos extraordinarios. [Vídeo en YouTube]

"Una casa demolida, escombros y suciedad, esparcidos sobre superficies con vegetación, y árboles y cultivos dañados cambian el patrón de la radiación reflejada que mide el satélite", explica Jedlovec. "Podemos analizar estos patrones para ayudar a los equipos que estudian las tormentas a evaluar los daños".

"Los equipos terrestres llevan a cabo inspecciones de campo del daño causado por los tornados con el fin de intentar determinar dónde tocaron tierra, cuánto tiempo se mantuvieron en tierra y la fuerza de sus vientos. Sin embargo, hacer esto desde el nivel del suelo puede ser complicado. Algunos lugares son prácticamente inalcanzables por medio de un automóvil o a pie. Asimismo, es común que el daño en regiones remotas pase desapercibido, de manera que los equipos de inspección no saben que deben buscar allí.

Y es aquí donde los satélites pueden ser de gran ayuda.

"Para obtener una perspectiva general acertada, los equipos de inspección deben observar todos aquellos lugares que fueron dañados, incluso en las áreas en las cuales no se informaron daños. Los sensores satelitales pueden detectar daños en regiones rurales, en áreas silvestres y en otras zonas despobladas. Únicamente sabiendo esto los inspectores pueden determinar el verdadero trayecto que recorrió el tornado".

De lo contrario, dice Jedlovec, un tornado podría haber barrido una vivienda en un sitio remoto, y haber matado a todos los que allí se encontraban, y nadie se enteraría.

Tornado Tracks (three tracks, 550px)

Otro ejemplo de los datos sobre un tornado recolectados por ASTER; la imagen muestra tres rastros de destrucción casi paralelos. [Imagen ampliada] [Imagen compuesta con anotaciones]

Menos cruciales, pero también de cierta importancia, son los problemas relacionados con los seguros de vivienda. Para poder evaluar los reclamos de seguro enviados por las víctimas de la tormenta, las compañías de seguros se apoyan en los informes suministrados por el Servicio Meteorológico Nacional, los cuales se basan en las inspecciones de campo.

"Supongamos que usted vive en una zona remota", dice Jedlovec. "Si no hay registro de que una tormenta ha pasado por su área, usted podría no tener suerte [con su reclamo para cobrar el seguro]".

Jedlovec y sus colegas están trabajando ahora para producir imágenes de satélite de otras áreas que sufrieron el embate de esta histórica sucesión de tornados.

"Queremos ayudar a las víctimas de la tormenta en lo que podamos".

Créditos y Contactos

Autor: Dr. Tony Phillips
Funcionaria Responsable de NASA: Ruth Netting
Editor de Producción: Dr. Tony Phillips
Traducción al Español: Juan C. Toledo
Editora en Español: Angela Atadía de Borghetti
Formato: Juan C. Toledo

Más información

Página oficial de ASTER —(en idioma inglés).

Página oficial de la nave espacial Terra —(en idioma inglés).

Gary Jedlovec dirige el proyecto SPoRT (Short–term Prediction and Research Transition o Predicción a Corto Plazo y Transición de Investigacón, en idioma español), el cual se lleva a cabo en el Centro Marshall para Vuelos Espaciales, ubicado en Huntsville, Alabama. La ciudad de Huntsville no sufrió los peores daños, a pesar de que un tornado de categoría EF–5 pasó justo por al lado, y destruyó comunidades ubicadas a unos pocos kilómetros de distancia.

El equipo del proyecto SPoRT creó las imágenes de la NASA que se presentan en esta historia usando datos proporcionados por cortesía del Centro Goddard para Vuelos Espaciales, de la NASA, del Centro Distribuido de Archivos Activos sobre Procesos de la Tierra, del Centro de Análisis de Datos proporcionados por Sensores Terrestres Remotos, en Japón, del Ministerio de Economía, Comercio e Industria, así como de la Organización de Sistemas de Observación para Investigaciones, en Japón.

La imagen que se muestra en esta historia, suministrada por el instrumento ASTER, provino de una observación realizada el 4 de mayo de 2011 a las 11:45 de la mañana, hora local (1645 UTC), y muestra que el rastro del tornado tenía aproximadamente 129,2 kilómetros (80,4 millas) de longitud y hasta 2,4 kilómetros (1,5 millas) de ancho.

Para obtener más información sobre el uso de sensores remotos para rastrear los daños causados por tornados, consulte este artículo (en idioma inglés) publicado por Jedlovec.

Artículo cedido por.    Noticias Ciencia de la NASA

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