Curiosity: el doble de riesgo

5 03 2012

24 de febrero de 2012:  Con un par de ojos que parecen los de un insecto, girando en la punta de un asta de casi 2 metros y medios (8 pies) de alto, 6 ruedas y 817 kilogramos (1.800 libras) de peso, Curiosity (Curiosidad, en idioma español), el vehículo explorador de Marte, no se parece mucho a un ser humano. Sin embargo, en este momento, el vehículo explorador, del tamaño de un automóvil mini-Cooper, es el que desempeña el papel de doble de riesgo para los astronautas humanos de la NASA.

"Curiosity viaja a Marte en la barriga de una nave espacial, donde estaría un astronauta", explica Don Hassler, un investigador del Instituto de Investigaciones del Suroeste (Southwest Research Institute o SwRI, por su sigla en idioma inglés), ubicado en Boulder, Colorado.  "Esto significa que el vehículo explorador experimenta durante el viaje las tormentas de radiación en el espacio profundo de la misma manera en que lo haría un astronauta real".

Stunt Double (splash)

Curiosity no se parece mucho a un ser humano; pero el vehículo explorador resulta ser un excelente doble de riesgo para los astronautas reales. [Ver video]

Efectivamente, el 27 de enero de 2012, la nave espacial en donde viajaba Curiosity fue azotada por la tormenta de radiación solar más intensa desde el año 2005. El evento comenzó cuando la mancha solar AR1402 produjo una llamarada solar de clase X2 (en la "escala de Ritcher de las llamaradas solares", las de tipo X son las más fuertes). La explosión aceleró una verdadera descarga de artillería de protones y electrones hasta alcanzar aproximadamente la velocidad de la luz; estas balas subatómicas fueron dirigidas por el campo magnético solar casi directamente hacia Curiosity.

Cuando las partículas golpearon las paredes externas de la nave espacial, destruyeron otros átomos y moléculas que se encontraban en su camino, produciendo de este modo un rocío secundario de radiación que Curiosity absorbió y midió.

"Curiosity no estaba en peligro", dice Hassler. "De hecho, era nuestra intención que el vehículo experimentara este tipo de tormentas en su camino hacia Marte".

Stunt Double (rad)

Una fotografía del Detector Evaluador de Radiación (RAD, en idioma inglés) en el laboratorio. [Más información (en idioma inglés)]

A diferencia de otros vehículos de exploración previos, Curiosity está equipado con un Detector Evaluador de Radiación (Radiation Assessment Detector, en idioma inglés). El instrumento, al que se ha puesto el sobrenombre de "RAD", cuenta los rayos cósmicos, así como los neutrones, los protones y otras partículas dentro de un amplio rango de energías que resultan interesantes desde el punto de vista biológico. La misión principal del RAD es investigar el ambiente de radiación cósmica en la superficie de Marte, pero los investigadores lo encendieron antes de su llegada al Planeta Rojo para que también mida el ambiente de radiación de camino haciaMarte.

La ubicación de Curiosity dentro de la nave espacial es crucial para el experimento.

"Tenemos una muy buena idea respecto de cuál es el ambiente de radiación afuera de la nave", dice Hassler, quien es también el investigador principal del proyecto RAD. "Dentro de la nave, sin embargo, eso es todavía un misterio".

Incluso las supercomputadoras tienen problemas para calcular exactamente qué sucede cuando los rayos cósmicos de alta energía y las partículas de energía solar golpean las paredes de una nave espacial. Una partícula golpea a la otra; vuelan fragmentos; los fragmentos a su vez se estrellan contra otras moléculas.

"Es un proceso muy complicado. Curiosity nos está dando la oportunidad de medir exactamente qué sucede".

Aun cuando el Sol se encuentra tranquilo, Curiosity está siendo bombardeado por una llovizna lenta de rayos cósmicos; partículas de alta energía aceleradas por agujeros negros y explosiones de supernovas distantes. En los días posteriores al evento de la llamarada solar de tipo X, que tuvo lugar el 27 de enero, el RAD detectó una oleada de partículas varias veces más numerosa que los conteos usuales de rayos cósmicos. El equipo de Hassler aún se encuentra analizando los datos con el propósito de entender qué les están diciendo sobre la respuesta de la nave espacial a la tormenta.

Más llamaradas solares contribuirán al aumento del conjunto de datos. Hassler espera que el Sol coopere, porque el ciclo solar ya se encuentra en una tendencia creciente; se está dirigiendo hacia un máximo de actividad que se espera ocurra para los primeros meses del año 2013.

Contando a partir de febrero de 2012, "aún tenemos 6 meses de viaje hasta llegar a Marte. Eso nos da bastante tiempo para que ocurran más tormentas de radiación solar".

El trabajo de los dobles de riesgo nunca termina.

Créditos y Contactos

Autor: Dr. Tony Phillips
Funcionaria Responsable de NASA: Ruth Netting
Editor de Producción: Dr. Tony Phillips
Traducción al Español: Carlos Román Zúñiga
Editora en Español: Angela Atadía de Borghetti
Formato: Carlos Román Zúñiga

Más información

El RAD realiza mediciones de la radiación de una tormenta solar –comunicado de prensa del SwRI

Curiosity y la tormenta solar –Ciencia@NASA

Siga a la nave Curiosity en su camino hacia Marte por Twitter en: http://www.twitter.com/marscuriosity y en Facebook en: http://www.facebook.com/marscuriosity.

Nave espacial en camino hacia Marte comienza su labor de investigación científica en el espacio –comunicado de prensa de la NASA

Laboratorio de Ciencia de Marte –portal del explorador Curiosity

La extraña atracción del cráter Gale –Ciencia@NASA

Créditos: La misión del Laboratorio de Ciencia de Marte (Mars Science Lab, en idioma inglés) es dirigida por el Laboratorio de Propulsión a Chorro (Jet Propulsion Laboratory ó JPL, por su sigla en idioma inglés), una división del Instituto Tecnológico de California (California Institute of Technology, en idioma inglés), ubicado en Pasadena, para el Directorio de Misiones Científicas (Science Mission Directorate, en idioma inglés), en Washington. El vehículo explorador fue diseñado, desarrollado y ensamblado en el JPL. El Programa de Servicios de Lanzamiento (Launch Services Program, en idioma inglés), de la NASA, en el Centro Espacial Kennedy, con sede en Florida, dirigió el lanzamiento. La Red Espacial (Space Network, en idioma inglés,) de la NASA, proveyó los servicios de comunicación para el vehículo de lanzamiento. La Red del Espacio Profundo (Deep Space Network, en idioma inglés) proveerá las comunicaciones de rastreo de la nave espacial para la misión.

National Aeronautics and Space AdministrationFuncionaria responsable de la NASA: Ruth Netting
Editor de Producción: Dr. Tony Phillips
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Última actualización: 1 de marzo de 2012

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Las bolas de fuego de febrero

5 03 2012

22 de febrero de 2012: En medio de la noche, el 13 de febrero, algo perturbó a la población animal de Portal, un pueblo rural ubicado en Georgia, Estados Unidos. Las vacas comenzaron a mugir ansiosamente y los perros del lugar aullaban mirando al cielo. La causa de la conmoción fue una roca que venía desde el espacio.

"A la 1:43 de la madrugada, hora del Este, fui testigo de una impresionante bola de fuego", informa Henry Strickland, quien es un residente de Portal. "Era muy grande e iluminó la mitad del cielo mientras se partía en pedazos. El evento hizo ladrar a los perros y alteró al ganado, el cual comenzó a hacer sonidos de agitación. Lamento no haber tenido una cámara; el episodio duró casi 6 segundos".

Lo que Strickland vio fue una de las inusuales "bolas de fuego de febrero".

February Fireballs (splash, 558 px)

Esta bola de fuego fue registrada sobre el norte de Georgia, el 13 de febrero, por una cámara de todo el cielo de la NASA, en Walker Co., Georgia. [Vídeo]

"Algunas rocas bastante grandes han estado golpeando la atmósfera de la Tierra este mes", dice Bill Cooke, quien trabaja en la Oficina de Medio Ambiente de Meteoroides, de la NASA. "Se han registrado cinco o seis bolas de fuego importantes, las cuales podrían haber esparcido meteoritos sobre Estados Unidos".

Lo que tiene a los investigadores desconcertados no es la cantidad de bolas de fuego. Hasta la fecha, el número de bolas de fuego registrado en febrero de 2012 es normal. Lo que las hace diferentes es su apariencia y su trayectoria.

"Estas bolas de fuego son particularmente lentas y penetrantes", explica el experto en meteoros Peter Brown, quien es profesor de física en la Universidad de Ontario Occidental. "Atraviesan la parte superior de la atmósfera moviéndose a menos de 15 kilómetros por segundo, se frenan rápidamente y llegan a menos de 50 kilómetros de la superficie de la Tierra".

February Fireballs (signup)

El espectáculo comenzó la noche del 1 de febrero, cuando una bola de fuego que apareció sobre el centro de Texas provocó el asombro de miles de observadores en la zona de Dallas–Forth Worth.

"Era más brillante y duraba más que cualquier otra cosa que haya visto antes", reporta el testigo ocular Daryn Morran. "A la bola de fuego le tomó aproximadamente 8 segundos cruzar el cielo. Podía ver cómo empezaba a frenar. Luego, explotó como si fuera una artillería de fuegos artificiales, se partió en varios pedazos, brilló intermitentemente un poco más y, lentamente, se apagó". Otro observador que se encontraba en Coppell, Texas, informó sobre un sonoro estallido doble al momento en el que "el objeto se partió en dos pedazos grandes y muchos más pequeños".

La bola de fuego tuvo un brillo que fue lo suficientemente intenso como para ser captada por cámaras de la NASA ubicadas en Nuevo México, a más de 800 kilómetros (500 millas) de distancia. "Fue casi tan brillante como la Luna llena", dice Cooke. Basándose en las imágenes de la NASA y en otras observaciones, Cooke estima que el objeto tenía de 1 a 2 metros de diámetro.

En lo que va de febrero, la Red de Bolas de Fuego de Todo el Cielo, de la NASA ("All–Sky Fireball Network", en idioma inglés), ha fotografiado alrededor de media docena de meteoros brillantes que pertenecen a esta misteriosa categoría. Tienen tamaños que van desde una pelota de básquetbol hasta un autobús, y todos tienen en común una lenta velocidad de entrada y una profunda penetración en la atmósfera. Cooke analizó sus órbitas y llegó a una conclusión sorprendente:

February Fireballs (meteorcam, 200px)

Esta cámara forma parte de la Red de Bolas de Fuego de Todo el Cielo, de la NASA. [Más información]

"Aunque todas las bolas de fuego provienen del cinturón de asteroides, no tienen origen en el mismo lugar dentro del cinturón", dice. "No existe una fuente única para estas bolas de fuego, lo cual es intrigante".

Esta no es la primera vez que los observadores del cielo han avistado bolas de fuego inusuales en el mes de febrero. De hecho, "las bolas de fuego de febrero" son casi una leyenda en los círculos de aficionados a los meteoros.

Brown explica: "Durante la década de 1960 y 1970, los astrónomos aficionados notaron un incremento de la cantidad de bolas de fuego brillantes, sonoras, y de profunda penetración, avistadas durante el mes de febrero. Los números parecían significativos, especialmente cuando se considera que hay pocas personas afuera de su hogar durante las noches de invierno. Los estudios de seguimiento, llevados a cabo a finales de los ’80, no sugirieron un aumento importante en la tasa de bolas de fuego de febrero. A pesar de esto, siempre nos hemos preguntando si en verdad ocurre algo inusual".

De hecho, existe un estudio publicado en 1990 por el astrónomo Ian Halliday, el cual sugiere que las "bolas de fuego de febrero" son reales. Él analizó registros fotográficos de aproximadamente mil bolas de fuego que se observaron entre 1970 y 1980, y encontró evidencia de un enjambre de bolas de fuego que interceptó la órbita de la Tierra en el mes de febrero. También halló rastros de enjambres de bolas de fuego a finales del verano y durante el otoño. Sin embargo, los resultados continúan siendo polémicos. Incluso el mismo Halliday reconoció que existen ciertas grandes incertidumbres estadísticas en sus resultados.

La Red de Bolas de Fuego de Todo el Cielo, de la NASA, la cual sigue creciendo, podría resolver el misterio. Cooke y sus colegas están instalando nuevas cámaras todo el tiempo, ampliando la cobertura de la red en Norteamérica, con el fin de llevar a cabo una profunda monitorización, sin interrupciones, del cielo nocturno.

"La belleza de nuestro sistema inteligente de cámaras múltiples", menciona Cooke, "reside en que calcula las órbitas prácticamente al instante. Nos enteramos inmediatamente cuando una ráfaga de bolas de fuego está ocurriendo, y podemos determinar de dónde vienen los meteoroides". La obtención de información al instante es algo casi sin precedentes en la ciencia de los meteoros y promete proporcionar nuevos hallazgos sobre el origen de las bolas de fuego de febrero.

Mientras tanto, el mes aún no termina. "Si las vacas y los perros comienzan a hacer bullicio esta noche", sugiere Cooke, "vaya afuera y eche un vistazo".

Créditos y Contactos

Autor: Dr. Tony Phillips
Funcionaria Responsable de NASA: Ruth Netting
Editor de Producción: Dr. Tony Phillips
Traducción al Español: Juan C. Toledo
Editora en Español: Angela Atadía de Borghetti
Formato: Juan C. Toledo

Más información

El astrónomo Bill Cooke, de la NASA, dirige la Oficina de Medio Ambiente de Meteoroides.

La Red de Bolas de Fuego de Todo el Cielo, de la NASA

Peter Brown —Grupo de física de meteoros, Universidad de Ontario Occidental

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Editor de Producción: Dr. Tony Phillips
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Última actualización: 1 de marzo de 2012

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