Voyager 1 "saborea" el espacio interestelar

10 12 2012

4 de diciembre de 2012: A 18 mil millones de kilómetros (11 mil millones de millas) de distancia de la Tierra, la sonda espacial Voyager 1, de la NASA, ha entrado en una "carretera magnética" que conecta nuestro sistema solar con el espacio interestelar. Este podría ser uno de los últimos pasos de Voyager en su largo recorrido hacia las estrellas.

"A pesar de que la sonda Voyager 1 se encuentra aún en el entorno solar, ahora podemos saborear cómo es el exterior de dicho entorno debido a que las partículas entran y salen de esta carretera magnética", comenta Edward Stone, quien es un científico del proyecto Voyager, en el Instituto de Tecnología de California (California Institute of Technology o Caltech, en idioma inglés), el cual está ubicado en Pasadena. "Creemos que esta es la última etapa en nuestro camino hacia el espacio interestelar. Nuestra mejor estimación es que se encuentra desde solo unos meses hasta un par de años de distancia. La nueva región no es lo que esperábamos, pero hemos llegado a esperar lo inesperado de Voyager".

Magnetic Highway (splash)

Un video de la NASA muestra a la sonda Voyager 1 viajando a través de la carretera magnética. Haga clic aquí para ver el video.

Los nuevos resultados fueron descriptos el 3 de diciembre en la reunión de la Unión de Geofísica Estadounidense (American Geophysical Union, en idioma inglés), que tuvo lugar en San Francisco.

La "carretera magnética" es un lugar ubicado en los lejanos confines del sistema solar, donde el campo magnético del Sol se conecta con el campo magnético del espacio interestelar. Esta conexión permite que las partículas cargadas del interior de la heliosfera (la burbuja magnética que rodea al Sol) se alejen y también permite que las partículas cargadas de afuera fluyan hacia adentro. Cuando la sonda Voyager 1 está en la carretera magnética, sensores de partículas colocados a bordo pueden tomar muestras de material directamente desde más allá de nuestro sistema solar.

Desde diciembre de 2004, cuando Voyager cruzó un punto en el espacio llamado frente de choque de terminación, la sonda ha estado explorando la capa externa de la heliosfera o "heliofunda". En los últimos años, la velocidad del viento solar alrededor de la sonda Voyager ha disminuido a cero y la intensidad del campo magnético se ha incrementado.

Meteor Smoke (signup)

De acuerdo con los datos de dos instrumentos colocados a bordo que miden partículas cargadas, Voyager 1 ingresó por primera vez en la carretera magnética el 28 de julio de 2012. La región se acercó y se alejó de Voyager varias veces. La nave espacial ingresó de nuevo en la región el 25 de agosto y el ambiente ha permanecido estable desde entonces.

Datos proporcionados por la sonda revelaron que el campo magnético se tornaba más fuerte cada vez que Voyager ingresaba en la región de la carretera; sin embargo, la dirección de las líneas del campo magnético no cambió como los investigadores hubieran esperado si Voyager 1 hubiera ingresado verdaderamente en el espacio interestelar.

"Estamos en una región magnética como ninguna otra en la que hayamos estado antes (aproximadamente 10 veces más intensa que antes del frente de choque de terminación), pero los datos del campo magnético no muestran indicios de que estemos en el espacio interestelar", comenta Leonard Burlaga, quien es miembro del equipo del magnetómetro de Voyager, en el Centro Goddard para Vuelos Espaciales (Goddard Space Flight Center, en idioma inglés), de la NASA, ubicado en Greenbelt, Maryland.

Aparentemente, la salida de la sonda Voyager 1 del sistema solar está por venir. Pero la carretera magnética está dando una muestra de lo que le espera más adelante.

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Créditos y Contactos

Funcionaria Responsable de NASA: Ruth Netting
Editor de Producción: Dr. Tony Phillips
Traducción al Español: Sol Gil
Editora en Español: Angela Atadía de Borghetti
Formato: Sol Gil

Más información (en inglés y español)

Las sondas Voyager 1 y 2 fueron lanzadas con 16 días de diferencia en el año 1977. Después de hacer un recorrido por los planetas exteriores, en los años ’80, las dos sondas han iniciado una carrera hacia las estrellas. Voyager 1 es ahora el objeto más distante hecho por el hombre: se encuentra a 18 mil millones de kilómetros (11 mil millones de millas) del Sol. La señal de Voyager 1 tarda aproximadamente 17 horas en viajar hasta la Tierra. Voyager 2, la sonda espacial que ha estado en funcionamiento durante más tiempo, está aproximadamente a 15 mil millones de kilómetros (9 mil millones de millas) de distancia del Sol. Mientras que Voyager 2 ha visto cambios similares a aquellos observados por Voyager 1, los cambios son mucho más graduales. Los científicos no creen que Voyager 2 haya llegado aún a la carretera magnética.

Las sondas espaciales Voyager fueron construidas y continúan siendo operadas por el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL, por su sigla en idioma inglés), de la NASA, el cual está ubicado en Pasadena, California. Caltech dirige el JPL para la NASA. Las misiones Voyager forman parte del Observatorio de Sistemas Heliofísicos de la NASA, el cual está patrocinado por la División de Heliofísica del Directorio de Misiones Científicas, en la oficina central de la NASA, en Washington.

Para obtener más información acerca de las sondas espaciales Voyager (en idioma inglés), visite:http://www.nasa.gov/voyager y http://voyager.jpl.nasa.gov .

National Aeronautics and Space AdministrationFuncionaria responsable de la NASA: Ruth Netting
Editor de Producción: Dr. Tony Phillips
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Última actualización: 6 de diciembre de 2012

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Se hallaron microbios antiguos en un lago de la Antártida

10 12 2012

30 de noviembre de 2012: A casi 20 metros (65 pies) debajo de la superficie de hielo de un remoto lago antártico, los científicos de la NASA, del Instituto de Investigaciones del Desierto (DRI, por su sigla en idioma inglés), en Reno, Nevada, de la Universidad de Illinois, en Chicago, y de otras nueve instituciones, descubrieron una comunidad de bacterias que existen en uno de los hábitats más oscuros, salados y fríos de la Tierra. El hallazgo podría tener implicancias respecto de la posibilidad de que haya vida en otros planetas.

El Lago Vida, el más grande de varios lagos excepcionales que se encontraron en los valles McMurdo Dry, no contiene oxígeno, está casi totalmente congelado y posee los niveles más elevados de óxido nitroso de cualquier masa de agua natural de la Tierra. Un líquido salobre, que es aproximadamente seis veces más salado que el agua de mar, se filtra a través del ambiente de hielo, donde la temperatura promedio es menos 22 grados Celsius (menos 8 grados Fahrenheit). El equipo internacional de científicos publicó sus hallazgos en Internet, el 26 de noviembre, en la primera edición de los Procedimientos de la Academia Nacional de Ciencias.

Lake Vida (splash)

Micrografía por barrido electrónico de numerosas y muy pequeñas células bacterianas que habitan canales de hielo salados en el Lago Vida de la Antártida. El lago está ubicado en el Valle Victoria, que es uno de los valles secos que se encuentran más al norte de la Antártida. Crédito: Christian H. Fritsen, Instituto de Investigaciones del Desierto (Desert Research Institute o DRI, por su sigla en idioma inglés)

"Este estudio proporciona una ventana hacia uno de los ecosistemas más únicos de la Tierra", dijo Alison Murray, una investigadora de los polos y ecologista, dedicada a la microbiología molecular, en el DRI. Murray también es la autora principal del informe. "Hasta ahora, poco hemos sabido de los procesos geoquímicos y microbianos en los ambientes helados, sin luz, especialmente a temperaturas bajo cero. Este trabajo expande nuestro conocimiento de los tipos de vida que pueden sobrevivir en estos crioecosistemas aislados y de cómo se pueden usar diferentes estrategias para poder existir en esos ambientes tan desafiantes".

Meteor Smoke (signup)

A pesar de la naturaleza tan fría, oscura y aislada del hábitat, el informe describe que el agua salada alberga una variedad sorprendentemente diversa y abundante de bacterias que sobreviven sin una fuente de energía actual del Sol. Estudios previos del Lago Vida, que datan del año 1996, indican que el agua salada y sus habitantes han estado aislados de las influencias externas durante más de 3.000 años.

"Este sistema es probablemente el mejor análogo que tenemos de posibles ecosistemas en las aguas subsuperficiales de la luna de Saturno, Encelado, y de la luna de Júpiter, Europa", señaló Chris McKay, un científico de alto rango y co-autor del informe, en el Centro de Investigaciones Ames (Ames Research Center, en idioma inglés), de la NASA, en Moffett Field, California.

Murray y los co-autores y colaboradores en el trabajo, incluyendo a Peter Doran, quien es el principal investigador del proyecto, en la Universidad de Illinois, en Chicago, desarrollaron estrictos protocolos y equipos especializados para sus campañas de campo, que tuvieron lugar durante los años 2005 y 2010, y que estuvieron destinadas a tomar muestras del agua salada del lago. Pero también evitaron contaminar el prístino ecosistema.

"El ecosistema microbiano que fue descubierto en el Lago Vida expande nuestro conocimiento de los límites ambientales para la vida y ayuda a definir nuevos nichos de habitabilidad", dijo Adrian Ponce, uno de los co-autores, del Laboratorio de Propulsión a Chorro (Jet Propulsion Laboratory o JPL, por su sigla en idioma inglés), de la NASA, en Pasadena, California, quien enumeró poblaciones viables de esporas bacterianas del Lago Vida.

Lake Vida (field camp)

Campamento de investigaciones en el Lago Vida, Valle Victoria [Más información]

Para tomar muestras de ambientes tan únicos como este, los investigadores deben trabajar debajo de carpas seguras y estériles, en la superficie del lago. Las carpas mantuvieron el lugar y el equipo en condiciones de limpieza mientras los investigadores perforaron el corazón del hielo, recolectaron muestras de agua salada del hielo del lago y evaluaron las calidades químicas del agua y su potencial para albergar y conservar vida.

Los análisis geoquímicos sugieren que las reacciones químicas que se producen entre el agua salada y los sedimentos ricos en hierro que están por debajo de ella generan óxido nitroso y también hidrógeno molecular. Este último, en parte, puede proporcionar la energía necesaria para sustentar la diversa vida microbiana del lugar.

Se están realizando investigaciones adicionales con el fin de analizar las interacciones abióticas y químicas entre el agua salada del Lago Vida y sus sedimentos. Asimismo, se está investigando la comunidad microbiana utilizando diferentes secuencias de genomas. Los resultados podrían ayudar a explicar el potencial para la vida en otros ambientes salados y criogénicos más allá de la Tierra, como por ejemplo en los supuestos acuíferos subterráneos de Marte.

Créditos y Contactos

Funcionaria Responsable de NASA: Ruth Netting
Editor de Producción: Dr. Tony Phillips
Traducción al Español: Ángela Atadía de Borghetti
Editora en Español: Angela Atadía de Borghetti
Formato: Ángela Atadía de Borghetti

Más información (en inglés y español)

Este estudio fue parcialmente patrocinado por el programa Astrobiología, de la NASA, en colaboración con la Universidad de Illinois, en Chicago, y el Instituto de Investigaciones del Desierto, un centro universitario, sin fines de lucro, dedicado a las investigaciones, y que depende del Sistema de Educación Superior de Nevada.

Para obtener más información sobre el DRI, visite: http://news.dri.edu/

Para obtener más información sobre el Programa Astrobiología, de la NASA, visite: http://astrobiology.nasa.gov/.

National Aeronautics and Space AdministrationFuncionaria responsable de la NASA: Ruth Netting
Editor de Producción: Dr. Tony Phillips
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Última actualización: 6 de diciembre de 2012

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